«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Un estudio médico constata un fuerte aumento de los casos graves

Las heridas graves por apuñalamiento se disparan un 59% en Alemania en una década mientras crece la violencia en las grandes ciudades

Cuchillo intervenido. Mossos.

Los hospitales alemanes están atendiendo cada vez más víctimas con heridas graves provocadas por cuchillos. Un estudio de la Sociedad Alemana de Cirugía de Trauma (DGU) revela que los pacientes ingresados en centros especializados con lesiones potencialmente mortales vinculadas a presuntos episodios violentos pasaron de 212 en 2013 a 336 en 2024, un incremento cercano al 59%.

El máximo se registró en 2023, cuando los hospitales contabilizaron 382 casos graves. La investigación, publicada en Deutsches Ärzteblatt, analizó 3.664 pacientes atendidos en 600 hospitales alemanes entre 2013 y 2024. Aunque este tipo de lesiones continúa representando una fracción reducida del conjunto de traumatismos graves, su peso ha aumentado de manera sostenida: pasó del 0,95% de los casos en 2013 al 1,47% en 2023.

Siete de cada diez víctimas tuvieron que ser operadas de urgencia

La gravedad de las lesiones muestra la dimensión del fenómeno. Aproximadamente el 72% de los pacientes necesitó cirugía de emergencia, mientras que el 8,2% murió durante su estancia hospitalaria. Las heridas se concentraron principalmente en zonas vitales. El 61,5% sufrió lesiones en el tórax y otro 39,8% en el abdomen, precisamente las áreas donde una puñalada puede provocar daños internos especialmente gaves.

El presidente de la DGU, Frank Hildebrand, reconoce que los hospitales han tenido que adaptarse a una realidad mucho más frecuente que hace una década. «El tratamiento de heridas por arma blanca es hoy mucho más habitual en nuestro trabajo cotidiano que hace diez años», ha advertido.

Víctimas jóvenes y mayoritariamente hombres

El perfil de los afectados también difiere del conjunto de pacientes ingresados por traumatismos graves. La edad media de las víctimas era de apenas 34,2 años y el 85,5% eran hombres.

El aumento resulta especialmente acusado en las zonas urbanas más densamente pobladas. Entre 2019 y 2023 Alemania registró una media de 1,87 heridos graves por arma blanca vinculados a presuntos delitos violentos por cada 100.000 habitantes.

En las áreas con mayor densidad de población, la incidencia llegó a superar en más del doble la media nacional. Entre las ciudades incluidas en esa categoría figuran Berlín, Múnich, Colonia y Fráncfort.

Unos 29.000 delitos relacionados con cuchillos en un solo año

Los datos hospitalarios sólo reflejan la parte más grave del problema. Las estadísticas policiales correspondientes a 2025 contabilizaron aproximadamente 29.000 delitos relacionados con armas blancas en Alemania, lo que equivale a cerca de 80 episodios diarios.

En aproximadamente la mitad de los casos, el cuchillo fue utilizado directamente durante un acto violento. En el resto apareció en amenazas, intimidaciones u otros episodios delictivos.

El estudio médico no incluye, además, a quienes sufrieron heridas menos graves ni a las personas que murieron antes de llegar al hospital. Por tanto, las 3.664 víctimas analizadas representan únicamente los casos más graves que lograron alcanzar centros hospitalarios especializados.

El estudio no analiza nacionalidad ni origen de los agresores

La investigación médica no permite establecer por sí misma una relación causal entre el incremento de los apuñalamientos y la inmigración. Los autores no registraron la nacionalidad ni el origen social de las víctimas, tampoco la identidad o nacionalidad de los sospechosos ni los móviles de las agresiones. Ese límite resulta esencial a la hora de interpretar los resultados.

Sin embargo, el debate sobre inmigración y violencia con cuchillo se ha convertido en uno de los grandes asuntos políticos de Alemania porque las estadísticas policiales generales muestran una sobrerrepresentación de ciudadanos no alemanes entre los sospechosos de delitos violentos, incluidos determinados episodios con armas blancas.

Ambos datos deben analizarse separadamente: el estudio hospitalario demuestra el aumento de lesiones graves; las estadísticas policiales permiten estudiar después quiénes aparecen como sospechosos en el conjunto de los delitos.

+ en
Fondo newsletter