Dos vendedores ambulantes musulmanes que trabajaban en un mercado del área de Manchester han sido declarados culpables de abusar sexualmente de cinco adolescentes entre 1996 y 1999, tras ganarse su confianza y someterlas durante años a un ciclo de manipulación, drogas y violencia. Las víctimas tenían entre 13 y 16 años cuando comenzaron los abusos, que se prolongaron durante varios años en distintos lugares del norte de Inglaterra y de Gales.
Los condenados son Manzorr Hussain, de 54 años, y su primo Imtiaz Ali, de 53, quienes entablaron contacto con las jóvenes a través de su entorno laboral antes de introducirlas en un contexto de alcohol y coerción. Según detalló el Servicio de Fiscalía de la Corona (CPS), los delitos se cometieron en domicilios, automóviles, un hotel y hasta en un concesionario de vehículos.
Durante el juicio, se reveló que Ali organizaba encuentros en los que varios hombres agredían a las menores en lo que la acusación describió como «fiestas sexuales», mientras que Hussain llegó a concertar actos con desconocidos en un apartamento insalubre. Una de las víctimas relató que fue amenazada con ser abandonada desnuda en el campo si se negaba a obedecer las órdenes de los agresores.
El tribunal de Manchester Minshull Street declaró a Hussain culpable de siete delitos de violación. Ali, por su parte, fue hallado culpable de cinco violaciones, además de cinco agresiones indecentes y un cargo adicional por agresión sexual. La lectura de la sentencia definitiva tendrá lugar el próximo 8 de diciembre.
La fiscal del caso, Claire Brinton, describió el comportamiento de los acusados como un ejemplo «de crueldad extrema y total desprecio por la dignidad de las víctimas». Subrayó que «utilizaron la manipulación, el miedo y las amenazas para someter a niñas vulnerables», y agradeció públicamente la «enorme fortaleza» de las mujeres que, más de dos décadas después, se atrevieron a revivir su trauma para obtener justicia.