«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El sondeo se basó en entrevistas a 2.084 personas

Dos tercios de los alemanes respaldan la prioridad nacional y exigen requisitos más estrictos para las prestaciones sociales a inmigrantes

Friedrich Merz. Redes sociales

Una amplia encuesta realizada por la empresa de radio y televisión pública WDR ha desvelado que el 66% (dos tercios) de los alemanes considera adecuado que los inmigrantes sólo puedan acceder a prestaciones sociales tras haber trabajado durante un periodo prolongado en el país, frente a un 26% que rechaza esta condición.

El sondeo, elaborado por Infratest dimap en el marco de una iniciativa participativa de ARD, se basó en entrevistas a 2.084 personas, a las que se sumaron cerca de 70.000 participantes en línea. Los resultados se debatirán en un programa especial con el líder bávaro Markus Söder.

Más allá de esta cuestión, el estudio refleja un amplio consenso en torno al sistema de pensiones. Un 86% de los encuestados respalda que todos los colectivos —incluidos funcionarios, autónomos y cargos políticos— contribuyan al sistema público. Al mismo tiempo, existe un rechazo generalizado a reducir las prestaciones o retrasar la jubilación, lo que evidencia la sensibilidad del tema en la sociedad alemana.

En caso de tener que afrontar reformas, la población se divide: un 40% optaría por aumentar las cotizaciones, mientras que un 36% se inclinaría por recortar ayudas sociales. No obstante, más de la mitad (52%) se opone a cualquier reducción en el conjunto del sistema de bienestar.

En cuanto al mercado laboral, la mayoría no ve necesario prolongar la jornada o intensificar el trabajo para sostener la economía. Un 63% rechaza esta idea, aunque el apoyo crece entre los mayores de 70 años, donde casi la mitad considera que sería necesario trabajar más.

El debate también alcanza a la distribución de la riqueza. Ocho de cada diez ciudadanos creen que es injusta, una percepción especialmente acusada en regiones del este como Sajonia, Sajonia-Anhalt o Turingia, así como en el entorno de Berlín y Brandeburgo.

En este contexto, las propuestas fiscales ganan respaldo. El 64% se muestra favorable a recuperar el impuesto sobre el patrimonio —suprimido en 1997— y un 61% apoya incrementar la carga fiscal sobre grandes herencias. Estas medidas cuentan con apoyo transversal entre votantes de distintas formaciones, aunque generan más rechazo entre los simpatizantes de AfD.

Por último, el estudio indica que los ciudadanos aceptarían antes recortes en prestaciones como el seguro de desempleo que en otros ámbitos. Sin embargo, las reducciones en pensiones o sanidad siguen siendo claramente minoritarias.

El conjunto de resultados llega en un momento de debate político intenso tras las propuestas de reforma planteadas por el canciller Friedrich Merz, evidenciando que la sociedad alemana apuesta por reforzar la financiación del sistema sin sacrificar derechos adquiridos.

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