«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
unos 32.000 solicitantes de asilo están alojados en alrededor de 210 hoteles repartidos por el país

Drogas, Play Station 5 y una sala convertida en mezquita: un trabajador desvela en un vídeo la vida de lujo de los inmigrantes ilegales acogidos en un hotel del Reino Unido

Una de las habitaciones del hotel West Sussex.

Un vídeo grabado en el interior de un hotel de West Sussex que acoge a inmigrantes ilegales ha desatado una nueva oleada de críticas en el Reino Unido por el uso de fondos públicos para mantener este tipo de alojamientos en los que los inmigrantes ilegales disfrutan de todo lujo y comodidades. Las imágenes, captadas por un contratista que trabajó en el establecimiento entre octubre y diciembre del año pasado, muestran camas tamaño king size, comidas tipo buffet libre, actividades recreativas y casos de consumo de alcohol y drogas en las habitaciones.

En el vídeo, difundido por diversos medios británicos, se muestran escenas del interior de las habitaciones, donde pueden verse varias Play Station 5, relojes, joyas y teléfonos aparentemente habilitados para realizar llamadas internacionales.

Además, las grabaciones muestran cómo los residentes reciben clases de batería y violín, así como a un grupo de jóvenes jugando al cricket en el aparcamiento. En algunas habitaciones, se aprecian molinillos de cannabis y cubos lleno de latas de cerveza vacías.

En otro momento del reportaje publicado en Youtube, se comprueba cómo una de las salas del hotel ha sido habilitada para hacer de «mezquita» y que los inmigrantes, en su gran mayoría musulmanes, puedan rezar.

Aston Knight, el autor de las grabaciones, ha declarado haberse sorprendido por el nivel de vida que presenció en el hotel: «Los medios lo presentaban como un lugar en condiciones difíciles, pero lo que vi fue un nivel de comodidad inesperado y una enorme cantidad de desperdicio de comida«.

En la actualidad, unos 32.000 solicitantes de asilo están alojados en alrededor de 210 hoteles repartidos por el país, según datos del Ministerio del Interior británico. Esta situación ha generado un fuerte malestar social y ha dado lugar a protestas, especialmente en localidades como Epping, donde los vecinos se manifestaron frente a un hotel que presuntamente alojaba a un solicitante de asilo acusado de agresión sexual. La Policía ha realizado 18 detenciones y presentado cargos contra siete personas en relación con estas protestas.

El Gobierno se ha comprometido a eliminar gradualmente el uso de hoteles para inmigrantes antes de las próximas elecciones, pero los obstáculos para cumplir esta promesa son numerosos. El Ministerio del Interior ha denunciado que cientos de inmigrantes se niegan a ser reubicados, lo que impide cerrar algunos hoteles, que permanecen operativos incluso con apenas tres residentes.

A este contexto se suma la presión creciente del flujo migratorio: en lo que va de año, más de 24.000 personas han cruzado el Canal de la Mancha, lo que representa un aumento del 50% respecto al mismo periodo de 2023. Además, hay más de 80.000 solicitudes de asilo pendientes y otras 41.000 en proceso de apelación tras haber sido rechazadas.

Ni el Ministerio del Interior ni la empresa gestora del hotel han ofrecido comentarios sobre las imágenes difundidas. Mientras tanto, el debate sobre el coste, la gestión y las condiciones de acogida de los inmigrantes ilegales sigue intensificándose en la opinión pública británica.

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