«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Según el regidor, la convocatoria podría atraer a «activistas de extrema derecha»

El alcalde verde de Lyon pide prohibir la marcha en memoria de Quentin, el patriota asesinado por radicales izquierdistas

Protesta por la muerte de Quentin Deranque. Europa Press

El alcalde ecologista de Lyon, Grégory Doucet, ha solicitado formalmente que se prohíba la marcha prevista este sábado en memoria de Quentin Deranque, el joven de 23 años fallecido tras una violenta agresión atribuida a grupos antifascistas.

Doucet, dirigente alineado con la izquierda verde francesa, justificó su petición alegando un «riesgo real de disturbios violentos». Según el regidor, la convocatoria podría atraer a «activistas de extrema derecha» procedentes de distintos puntos de Francia y de países vecinos, lo que —a su juicio— elevaría la tensión política en la ciudad.

Quentin Deranque murió tras ser brutalmente golpeado la semana pasada en las inmediaciones de Sciences Po Lyon. La agresión se produjo después de una concentración pacífica organizada por el colectivo feminista identitario Némésis, durante una conferencia en la que participaba la eurodiputada de La Francia Insumisa, Rima Hassan.

Según las informaciones difundidas, las activistas fueron increpadas y agredidas por grupos autodenominados «antifascistas». Deranque, que ejercía labores de seguridad durante el acto, fue emboscado y golpeado con extrema violencia. Once personas han sido detenidas por su presunta participación en el linchamiento.

Lejos de centrar el debate en la violencia ejercida por los radicales de izquierda, el alcalde Doucet ha puesto el foco en la manifestación de homenaje al joven fallecido. En su comunicado, aludió a supuestas amenazas contra cargos públicos y posibles daños en edificios institucionales.

La prefectura del Ródano y las autoridades policiales están evaluando el riesgo antes de decidir si autorizan o vetan la convocatoria.

El caso ha intensificado el clima político en Francia, donde la violencia callejera vinculada a grupos de extrema izquierda vuelve a situarse en el centro del debate. Para muchos, la petición del alcalde simboliza una preocupante doble vara de medir: tolerancia con la violencia antifascista y restricciones cuando la movilización procede del ámbito patriótico.

Mientras tanto, la familia y allegados de Quentin insisten en que la marcha pretende ser un acto de recuerdo y denuncia, no de confrontación. La decisión final de las autoridades marcará si Lyon permite que se honre públicamente a una víctima o si, por el contrario, la memoria del joven queda sometida a cálculo político.

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