«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Una conversación grabada destapa la confesión

El asesino de Henry Nowak admitió haberle apuñalado con un cuchillo mientras hablaba con su hermano en la parte trasera del furgón policial

Henry Nowak. Europa Press.

La confesión realizada por Vickrum Digwa, condenado por el asesinato del estudiante Henry Nowak, ha revelado nuevos detalles sobre el crimen cometido el 3 de diciembre de 2025 en Southampton. El asesino confesó haber apuñalado repetidamente al adolescente durante una conversación grabada en la parte trasera de una furgoneta policial mientras era trasladado junto a su hermano Gurpreet Digwa entre una comisaría y un juzgado para una vista sobre la prórroga de su detención.

La conversación, mantenida en punjabi y traducida posteriormente al inglés por la Fiscalía de la Corona, constituye la primera ocasión en la que el condenado reconoció cómo se produjo el ataque. La conversación grabada, —publicada por la BBC, —desmonta la versión inicial presentada por Digwa tanto a su familia como a los agentes desplazados al lugar de los hechos, donde aseguró falsamente que había sido víctima de una agresión racista.

Según la transcripción, Gurpreet preguntó directamente a su hermano qué había hecho. Digwa respondió señalándose el cuerpo y explicando que había asestado una puñalada en la cara y otra en el pecho de Henry Nowak. Digwa admitió utilizar un cuchillo ceremonial durante el ataque y, cuando su hermano le preguntó por qué había empleado esa arma, respondió: «Soy un tonto», calificando su actuación como un error.

Durante la conversación, Gurpreet recriminó a su hermano el uso del arma y le aseguró que, en lugar de apuñalar a la víctima, debería haberla empujado o golpeado. Además, le aconsejó sostener una versión basada en la legítima defensa, pese a que Digwa ya había reconocido en varias ocasiones haber cometido el apuñalamiento.

El condenado había asegurado inicialmente que Henry Nowak le había insultado con expresiones racistas, le había golpeado y le había arrancado el turbante. Las imágenes policiales muestran que esa versión era incompatible con el resto de las pruebas presentadas durante el juicio. Diversos testigos declararon que el estudiante, mientras agonizaba tras recibir las heridas, repetía insistentemente: «No soy racista».

Henry Nowak, estudiante de Finanzas de 18 años en la Universidad de Southampton, fue esposado por agentes que creyeron inicialmente que era el agresor. Henry Nowak permaneció esposado mientras agonizaba tras recibir las puñaladas. Las imágenes captadas por las cámaras corporales muestran que uno de los policías llegó a responder: «No creo que te hayan apuñalado», pese a que el joven aseguraba que no podía respirar y solicitaba ayuda médica urgente.

La actuación policial está siendo investigada por la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC), que analiza posibles fallos en la asistencia prestada al joven, la decisión de detenerlo en lugar de auxiliarlo y la posibilidad de que factores relacionados con la raza o la religión influyeran en la intervención.

Además del asesinato, el caso mantiene abiertas otras derivadas judiciales. La madre de Digwa, Kiran Kaur, fue declarada culpable de encubrimiento tras retirar presuntamente el arma homicida del lugar de los hechos a petición de su hijo, mientras que otros familiares no fueron acusados en relación con el homicidio.

El condenado intenta ahora recurrir tanto la condena como la pena de cadena perpetua con un mínimo de 21 años de prisión. Paralelamente, el Tribunal de Apelación estudia también una solicitud previa de la Fiscalía General para revisar la sentencia al considerar que podría haber resultado excesivamente benévola.

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