«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La cifra supone una caída del 8,6% respecto a 2024

El desplome del acero alemán lleva la producción a los mínimos de la crisis de 2009 y agrava el riesgo de desindustrialización en Europa

Un trabajador de la industria siderúrgica en Alemania. Europa Press.

La industria siderúrgica alemana atraviesa su momento más crítico en más de una década. La producción de acero bruto en 2025 se desplomó hasta los 34,1 millones de toneladas, el nivel más bajo desde la crisis financiera de 2009, cuando el sector produjo 32,7 millones, según los datos difundidos por la Federación Alemana del Acero.

La cifra supone una caída del 8,6% respecto a 2024, un año que ya había sido especialmente negativo. Por cuarto ejercicio consecutivo, la producción se mantiene muy por debajo de los 40 millones de toneladas que la propia industria considera el umbral mínimo para garantizar una utilización económicamente viable de la capacidad instalada.

La situación es aún más preocupante si se tiene en cuenta que la utilización de las plantas ha caído por debajo del 70%, un nivel considerado crítico y que pone en duda la viabilidad a largo plazo del principal productor de acero de la Unión Europea. El informe anual de la federación, adelantado a la agencia alemana dpa, describe un sector «en niveles de recesión».

Entre los factores que explican el desplome figuran una demanda interna y exterior históricamente débil, el elevado coste de la energía —especialmente de la electricidad, muy por encima de la de los competidores globales— y el aumento de la competencia de productores extracomunitarios, sobre todo asiáticos. A ello se suman la sobrecapacidad global, la incertidumbre en la política comercial de Estados Unidos y prácticas comerciales consideradas desleales.

El retroceso es especialmente severo en la producción de acero eléctrico, basada en chatarra y dominada por empresas medianas, un segmento que en algunos casos ha caído incluso por debajo de los niveles registrados durante la crisis de 2009. Desde hace meses, los representantes del sector advierten de que, sin medidas urgentes, se producirán más cierres de plantas y pérdidas de empleo.

Los grandes grupos siderúrgicos alemanes —como Thyssenkrupp Steel Europe, ArcelorMittal, Salzgitter o Stahl-Holding-Saar— emplean a decenas de miles de trabajadores altamente cualificados y representan una parte esencial de la producción de acero en la UE. Sin embargo, el sector afronta estas dificultades en pleno impulso de los objetivos de descarbonización del Pacto Verde europeo, con la apuesta por el llamado «acero verde» basado en hidrógeno, una transición que exige enormes inversiones en un contexto de demanda incierta.

La federación alerta de que la situación del comercio exterior es especialmente alarmante, ya que un tercio del acero utilizado en la Unión Europea procede ya de países no comunitarios. «En estas condiciones, la industria del acero difícilmente podrá recuperarse en 2026», advierte el informe.

La directora general de la patronal, Kerstin Maria Rippel, subrayó que la presión política debe intensificarse y reclamó que 2026 sea «el año para asegurar la supervivencia de los emplazamientos industriales». A su juicio, el elevado precio de la electricidad es un obstáculo central tanto para la competitividad como para la transición climática del sector, por lo que exigió precios energéticos competitivos a nivel internacional para la industria.

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