
El ex primer ministro griego Alexis Tsipras ha registrado oficialmente este jueves su nuevo partido, la Alianza de la Izquierda Griega —ELAS, por sus siglas en griego—, en un intento de regresar al primer plano político tras tres años de ausencia y después del desgaste histórico de Syriza.
Tsipras, antiguo líder de la Coalición de la Izquierda Radical, acudió al Tribunal Supremo para formalizar la inscripción de su nueva formación, con la que pretende reagrupar a una izquierda fragmentada, derrotada y marcada por el recuerdo de su gestión durante la crisis financiera griega.
El político heleno aseguró que espera que su retorno sea «útil» para el país y presentó la nueva alianza bajo los principios de la «democracia» y la «justicia». «Sin justicia la democracia degenera y la justicia no puede funcionar sin una democracia fuerte», afirmó.
Sin embargo, su regreso no puede separarse del legado de Syriza, que llegó al poder en 2015 con un discurso incendiario contra la austeridad, prometiendo desafiar a los acreedores internacionales y liberar a Grecia de las condiciones impuestas durante el rescate financiero. Aquella retórica de ruptura terminó chocando con la realidad económica y con la dependencia del país respecto a los préstamos internacionales que evitaban su colapso.
Tsipras fue elegido primer ministro en enero de 2015, en el momento más crítico de la crisis griega, con la promesa de poner fin rápidamente a las medidas de ajuste. Pero su Gobierno acabó aceptando nuevas condiciones de rescate y aplicando políticas que contradecían buena parte de sus promesas electorales, lo que debilitó profundamente a la izquierda radical griega.
Tras meses de especulaciones, el exmandatario ha decidido volver a la escena política para intentar disputar el poder al actual primer ministro, el conservador Kyriakos Mitsotakis, cuya formación ha capitalizado durante los últimos años el hartazgo de amplios sectores de la sociedad griega con la inestabilidad y el populismo de la izquierda.
Tsipras acudió al Tribunal Supremo acompañado por la jueza retirada Maria Lepenioti, conocida por haber presidido el juicio contra el partido Amanecer Dorado, y por su nuevo equipo de comunicación. Para registrar una formación política en Grecia es necesario contar con al menos la firma de 200 ciudadanos griegos con derecho a voto, que posteriormente deben ser presentadas ante la corte.
A comienzos de este mes, Tsipras ya había presentado un manifiesto político sobre las medidas que, a su juicio, debe adoptar la izquierda griega para regresar al Gobierno. El documento fue elaborado por un grupo de trabajo vinculado al instituto que lleva su nombre y busca reunir las tres principales corrientes del espacio progresista: verdes, socialdemócratas e izquierda radical.
La nueva Alianza de la Izquierda Griega nace así como un intento de reciclaje político: una fórmula para reagrupar a los restos de Syriza, seducir al electorado progresista desencantado y reconstruir una alternativa frente al Gobierno conservador.