El Gobierno de Reino Unido ha anunciado este martes una serie de medidas de seguridad después de que la Inteligencia británica haya emitido una alerta sobre un caso de espionaje a parlamentarios británicos vinculado a China.
El plan contempla organizar reuniones informativas sobre seguridad para los partidos políticos, así como nuevas directrices para los candidatos electorales y un endurecimiento de la normativa de donaciones a través de una nueva ley sobre elecciones.
El Gobierno tiene previsto también invertir 170 millones de libras esterlinas en la renovación de tecnología y modelos de encriptación para funcionarios públicos, mientras que dedicará otros 130 millones de libras para fortalecer a la Policía Antiterrorista.
El secretario de Estado de Seguridad británico, Dan Jarvis, ha informado en un comunicado de que estas medidas se producen en respuesta a «un intento encubierto y calculado por parte de China de interferir» en los «asuntos soberanos» de Reino Unido.
«Como país con una larga y orgullosa historia de comercio por todo el mundo, nos interesa seguir persiguiendo una relación económica con China, pero este gobierno siempre desafiará a los países que socaven nuestro modo de vida democrático», ha resaltado.
El servicio de seguridad de Reino Unido, el MI5, ha emitido recientemente una alerta a diputados y personal parlamentario tras destapar una red de espionaje vinculada a Pekín que buscaba reclutar a británicos con acceso a información sensible sobre el Parlamento y el Gobierno británico.