La retórica bélica alarmista se les está yendo de las manos a los líderes europeos. El último ejemplo, que ha causado un gran revuelo en Francia, ha sido el de las palabras del jefe del Estado Mayor francés, el general Fabien Mandon, dirigidas a un congreso de alcaldes, en las que llegó a pedir a los franceses que se hagan a la idea de perder a sus hijos.
Mandon sigue la línea que vemos en toda Europa Occidental, insistiendo en la inminencia de una guerra con la potencia con más ojivas nucleares del planeta (Rusia). El general deploró la falta de espíritu combativo de los franceses de hoy y les instó a prepararse para una guerra prevista para dentro de «tres o cuatro años».
«Tenemos todo el conocimiento, toda la fuerza económica y demográfica para disuadir al régimen de Moscú», dijo Mandon. «Lo que nos falta, y aquí es donde ustedes tienen un papel fundamental, es la fortaleza de carácter para aceptar que debemos sufrir para proteger nuestra identidad«. Y añadió: «Deben hablar de esto en sus ciudades».
Mandon ya ha sido protagonista de declaraciones polémicas en este sentido en el pasado, y sus últimas declaraciones han provocado reacciones acaloradas. Desde la derecha soberanista, el vicepresidente de Agrupación Nacional de Marine Le Pen, Sébastien Chenu, negó a Mandon legitimidad para hacer tales declaraciones, que calificó de erróneas. Y añadió que la cosa sería aún más grave si el general estuviera hablando así por indicación del propio presidente de la República, Emmanuel Macron.
Tampoco en la izquierda ha gustado el truculento alarmismo del general. El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, expresó su «total desacuerdo» con las declaraciones de Mandon tanto en el fondo como en la forma. Desde su cuenta en X, Mélenchon criticó al general por «anticipar sacrificios que serían consecuencia de nuestros fracasos diplomáticos, sobre los cuales no se le consultó públicamente».
La excandidata socialista a la Presidencia Ségolène Royal fue aún más lejos, calificando de «delirantes» las palabras de Mandon y demandó una explicación a Macron desde su cuenta en X. «O bien conoce y ha aprobado este texto, en cuyo caso debe dar explicaciones, o bien no es así y (…) debe dimitir».
Tras esta polémica, el portavoz del jefe del Estado Mayor se ha visto obligado a aclarar sus declaraciones, explicando que el término «hijos» se refiere a las fuerzas armadas como «hijos de la nación».