«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La medida fue aprobada durante una sesión nocturna en la Asamblea Nacional

El Parlamento francés aprueba la propuesta de Agrupación Nacional para bloquear la entrada de alimentos producidos con pesticidas extranjeros prohibidos

Foto de archivo de un tractor trabajando en una explotación agrícola. Europa Press.

Los diputados franceses han votado a favor de prohibir la entrada, importación y comercialización de alimentos, productos agrícolas y piensos elaborados con pesticidas prohibidos en Francia por motivos sanitarios o medioambientales.

La medida fue aprobada durante una sesión nocturna en la Asamblea Nacional gracias al apoyo de diputados de Reagrupación Nacional (RN), La Francia (LFI) y Los Ecologistas, que impulsaron una versión más dura de un proyecto de ley agrícola respaldado por el Gobierno.

La enmienda modifica uno de los artículos centrales de la futura ley de emergencia agrícola y establece la prohibición de introducir, importar o vender productos alimentarios obtenidos mediante sustancias vetadas en territorio francés.

El texto original del Gobierno era más limitado. Pretendía otorgar al ministro de Agricultura la capacidad de bloquear importaciones que contuvieran residuos de pesticidas prohibidos a nivel de la Unión Europea, en respuesta a las denuncias del campo francés por la competencia desleal de productos procedentes de terceros países.

Sin embargo, los promotores de la enmienda consideraron que esa redacción se quedaba corta. Su objetivo es impedir que los agricultores franceses tengan que competir con alimentos producidos mediante sustancias que ellos mismos no pueden utilizar.

La medida conecta con una de las principales reivindicaciones del sector agrario europeo: la reciprocidad real. Los productores denuncian que Bruselas y los gobiernos nacionales imponen restricciones cada vez más duras al campo europeo, mientras permiten la entrada de productos elaborados en países con normativas sanitarias, laborales y ambientales mucho más laxas.

La ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, se opuso a la modificación y advirtió de que podría entrar en conflicto con las normas del mercado único europeo. Según la ministra, la enmienda puede generar «falsas esperanzas» entre los consumidores y difícilmente resistiría un examen jurídico en el marco comunitario.

Pese a sus objeciones, el bloque formado por RN, LFI y ecologistas logró imponerse al campo gubernamental. El Partido Socialista también rechazó la medida, al considerar que sería ineficaz e incompatible con el derecho europeo.

El voto francés se produce en plena polémica por los acuerdos comerciales de la Unión Europea con terceros países, especialmente Mercosur, criticados por agricultores y ganaderos por abrir el mercado comunitario a productos que no cumplen los mismos estándares exigidos dentro de Europa.

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