El partido soberanista del Reino Unido, Reform UK, denuncia que la decisión del Gobierno laborista de aplazar cuatro elecciones a alcalde en el sur de Inglaterra es una maniobra para frenar su ascenso, y los datos lo confirman: el partido de Nigel Farage habría ganado en todos los territorios afectados. Aunque el Ejecutivo de Sir Keir Starmer justifica el retraso por «motivos técnicos» derivados de la reorganización local, la coincidencia resulta altamente conveniente para Labour, que queda prácticamente fuera de la competición en esas zonas.
Los sondeos muestran que Reform era favorito en Essex, Hampshire–Solent, Sussex–Brighton y Norfolk–Suffolk, con porcentajes que superan el 34% en varias de esas áreas, dejando muy atrás tanto a conservadores como a laboristas. A nivel nacional, Reform se sitúa en el 29,6%, mientras que Labour cae al 18,7%, incluso por detrás de los Verdes en buena parte del sur de Inglaterra.
Zia Yusuf, ex presidente de Reform, calificó la decisión de «intento descarado de impedir victorias decisivas«. Su acusación no es retórica: el patrón electoral indica que Reform habría conquistado las cuatro nuevas alcaldías si las elecciones se hubieran celebrado según lo previsto. El precedente es evidente: en las municipales de mayo, Farage arrasó con más de 600 concejales y la toma de diez ayuntamientos estratégicos, además de una victoria fulminante en la elección parcial de Runcorn y Helsby, donde una mayoría laborista de 14.000 votos fue completamente destruida.
Angela Rayner, entonces viceprimera ministra, ya había demorado nueve comicios locales el año pasado para reorganizar autoridades y fusionar municipios antes de instaurar los nuevos modelos de alcaldías regionales. Ahora el Gobierno repite la fórmula justo en las zonas donde Reform se preparaba para obtener resultados históricos. Para el laborismo, cada mes sin urnas supone una oportunidad para que la ola Reform pierda fuerza, o al menos para retrasar un golpe político que podría consolidar definitivamente a Farage como líder de la derecha británica.