
El veto a Marine Le Pen no le está funcionando al globalismo como esperaba. Según una encuesta de Elabe, que mide el respaldo ciudadano a los posibles candidatos para las elecciones presidenciales francesas de 2027, el presidente de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, se consolida como el gran favorito y amplía su ventaja con respecto a todos sus competidores.
El sondeo plantea un escenario con seis figuras destacadas del panorama político: Raphaël Glucksmann, representante del Partido Socialista y Place Publique (PP-S&D); Gérald Darmanin, vinculado al partido Renacimiento; Jean-Luc Mélenchon, líder de La France Insoumise; Bruno Retailleau, por Los Republicanos (PPE); Jordan Bardella, por el partido de Le Pen (RN–Patriotas por Europa); y Philippe de Villiers, que representaría a Reconquête dentro del grupo Europa de las Naciones Soberanas.
En esa hipotética primera vuelta, Bardella arrasaría con un 37,5% de intención de voto, un crecimiento de 6,5 puntos respecto a la medición anterior. Muy lejos, con un empate técnico en la segunda posición, aparecen el izquierdista Jean-Luc Mélenchon y el socialdemócrata Raphaël Glucksmann, ambos con un 13%. El resto de los nombres apenas lograría superar el 7%, quedando completamente fuera de la pugna real por el Elíseo.
El auge del joven dirigente del RN, de tan sólo 29 años, confirma la fortaleza del movimiento soberanista en Francia y el desgaste progresivo de los partidos tradicionales, tanto de la derecha moderada como de la izquierda clásica. Su ascenso refuerza la posibilidad de que por primera vez un líder distinto de Marine Le Pen encabece el bloque soberanista en unas presidenciales, manteniendo e incluso ampliando la base electoral construida durante la última década.
La encuesta de Elabe, publicada el fin de semana, sugiere que los intentos de marginar al partido de Le Pen en la esfera política y mediática han fracasado. Bardella no sólo hereda el voto de los descontentos con el sistema, sino que también atrae a una parte creciente del electorado joven y de las clases trabajadoras, sectores que perciben en él una alternativa clara frente al establishment parisino.