La izquierda radical redobla su pulso ideológico contra la Iglesia
El SPD alemán acusa de «anticristianos» a los obispos que se oponen a su candidata abortista para el Tribunal Constitucional
El SPD alemán acusa de «anticristianos» a los obispos que se oponen a su candidata abortista para el Tribunal Constitucional
Matthias Miersch, portavoz del SPD en el Budestag. Redes Sociales
Por LGI
15 de julio de 2025

El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) ha desatado una ofensiva sin precedentes contra varios obispos católicos por su oposición pública a la nominación de Frauke Brosius-Gersdorf como magistrada del Tribunal Constitucional. La jurista de extrema izquierda ha defendido públicamente que la vida no nacida «no posee dignidad humana» y ha abogado por legalizar el aborto hasta el momento del nacimiento, además de promover la ilegalización del partido soberanista AfD, segunda fuerza política del país.

El líder parlamentario del SPD, Matthias Miersch, respondió este lunes con dureza a las declaraciones de varios prelados, tildando de «anticristiana» su intervención en el debate público. «Estoy muy indignado por la forma en que obispos y cardenales se han involucrado en este asunto. La Iglesia puede ser política, pero participar en esta agitación es antieclesiástico», afirmó.

La votación de confirmación de Brosius-Gersdorf y del candidato del CDU, que debía celebrarse el pasado viernes en el Bundestag, fue pospuesta tras la ola de rechazo popular que obligó incluso a varios parlamentarios del bloque conservador a distanciarse de la nominación. Aunque existía un acuerdo entre CDU y SPD para respaldar mutuamente a sus respectivos aspirantes, el perfil ideológico extremo de Brosius-Gersdorf ha tensado el pacto.

Brosius-Gersdorf, profesora de Derecho y rostro habitual de la militancia progresista, se ha hecho conocida por sus posturas abiertamente contrarias a la vida y a la libertad política. Durante la pandemia fue una de las principales promotoras de la imposición de vacunas obligatorias, y ha abogado públicamente por proscribir al partido AfD, lamentando que una eventual ilegalización no pudiera «eliminar también a sus votantes».

La reacción de la Iglesia no se ha hecho esperar. Los obispos católicos Stefan Oster y Rudolf Voderholze emitieron una declaración conjunta calificando la candidatura como «un ataque radical contra los fundamentos de nuestra Constitución», advirtiendo que «una persona con ese perfil no puede ser depositaria de la interpretación vinculante de la Ley Fundamental. Alemania no puede volver a tener ciudadanos de segunda clase».

A esta crítica se sumó el obispo auxiliar Thomas Maria Renz, quien advirtió que, de confirmarse su nombramiento, los cristianos alemanes podrían encontrarse «políticamente huérfanos». También la presidenta del Comité Central de Católicos Alemanes, Irme Stetter-Karp, consideró «inaceptable» negar la dignidad humana a los niños no nacidos durante sus nueve meses en el vientre.

Miersch, sin embargo, desestimó todas estas objeciones como parte de una «campaña de difamación» promovida, según él, por «sectores de la derecha radical en internet». Acusó a la CDU de ceder ante la presión popular y reafirmó que el SPD no retirará a su candidata. «No vamos a cambiarla por una campaña de propaganda. Si la turba derechista se sale con la suya, estaremos cometiendo un error histórico», declaró.

Más allá de la polémica inmediata, el fondo del conflicto es institucional y estratégico. El SPD lleva tiempo preparando el terreno legal para intentar ilegalizar al partido AfD. Para ello, necesita no solo apoyo político, sino instrumentalización del poder judicial. Colocar a Brosius-Gersdorf en el Tribunal Constitucional podría ser un paso decisivo para lograrlo.

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