«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Algunas chicas han optado por evitar ciertas zonas de la localidad

Estudiantes de una ciudad escocesa reciben alarmas antirrobo por miedo a ser acosadas por inmigrantes alojados en hoteles

Jóvenes acuden al colegio. Redes sociales

Un grupo de estudiantes de una ciudad escocesa han recibido dispositivos de alarma personal facilitados por la policía tras denunciar situaciones que les hicieron sentir inseguras en las inmediaciones de su centro educativo, en Dumfries.

La actuación policial se produjo después de que dos adolescentes alertaran de la presencia de varios inmigrantes que, según su testimonio, se comportaban de forma extraña y llegaron a fotografiarlas sin consentimiento. Ante estas quejas, los agentes iniciaron averiguaciones y optaron por proporcionarles recomendaciones de seguridad junto con alarmas individuales.

Pese a ello, fuentes policiales han indicado que, tras las pesquisas realizadas en la zona, no se logró confirmar la comisión de ningún delito relacionado con estos hechos. No obstante, semanas más tarde, a mediados de febrero, un joven de 19 años fue detenido en el marco de una investigación vinculada a una posible cuestión de protección de menores, aunque posteriormente quedó en libertad sin cargos.

El caso ha generado inquietud entre algunas familias. Una madre ha denunciado que varios hombres alojados en un hotel cercano frecuentan los alrededores del colegio, especialmente durante los recreos, lo que ha provocado temor entre parte del alumnado. Según su relato, algunas chicas han optado por evitar ciertas zonas de la localidad debido a la sensación de inseguridad.

Además, se ha señalado que estos individuos habrían dirigido comentarios inapropiados a menores, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas oficialmente. La misma madre ha criticado la respuesta de las autoridades, considerando insuficiente la entrega de alarmas y reclamando una mayor presencia policial en momentos clave del día.

El establecimiento donde se alojan estos hombres, que opera bajo un contrato con el Ministerio del Interior desde 2023 para acoger a solicitantes de asilo —en su mayoría varones solteros—, ha sido objeto de protestas por parte de vecinos en las últimas semanas. La tensión aumentó tras conocerse la detención de uno de los residentes por un asunto relacionado con menores.

En el ámbito político, el diputado conservador escocés Craig Hoy ha calificado la situación de preocupante y ha reclamado medidas inmediatas. Entre ellas, ha planteado el cierre del hotel y ha exigido a las autoridades que refuercen la vigilancia para garantizar la tranquilidad de los residentes.

Por su parte, el Ministerio del Interior ha defendido su estrategia en materia migratoria, asegurando que trabaja para reducir el uso de hoteles en la acogida de solicitantes de asilo. Según datos oficiales, el número de personas alojadas en este tipo de instalaciones ha descendido de forma significativa en el último año.

Mientras tanto, el Ayuntamiento de Dumfries y Galloway no se ha pronunciado públicamente sobre la polémica, que continúa generando debate en la comunidad local a la espera de que se esclarezcan completamente los hechos.

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