«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
EL CONSEJO DE ESTADO FRENA LA EXCEPCIÓN APROBADA POR EL AYUNTAMIENTO ECOLOGISTA DE GRENOBLE

Francia finalmente prohíbe el burkini en las piscinas municipales: «Es una victoria para la República»

Una mujer musulmana viste un burkini en una piscina. Reuters
Una mujer musulmana viste un burkini en una piscina. Reuters

El Consejo de Estado francés ha confirmado la suspensión del reglamento aprobado por el Ayuntamiento de Grenoble para permitir el uso del burkini en las piscinas municipales, al considerar que la medida vulnera los principios de igualdad y neutralidad que deben regir los servicios públicos.

La resolución supone un nuevo freno a los intentos de introducir excepciones religiosas en los espacios gestionados por la Administración francesa.

La modificación había sido impulsada por el alcalde ecologista Éric Piolle, cuyo Gobierno municipal presentó la medida como una eliminación general de las restricciones de vestimenta. Sin embargo, los tribunales concluyeron que su objetivo real era responder específicamente a una demanda de carácter religioso.

Una excepción diseñada para el burkini

El Ayuntamiento de Grenoble aprobó en mayo de 2022 un nuevo reglamento que autorizaba prendas de baño más largas, siempre que estuvieran confeccionadas con tejidos adecuados para las piscinas. La palabra «burkini» no aparecía expresamente en el texto, pero la Justicia consideró que la reforma había sido diseñada para permitir esa indumentaria islámica.

El Consejo de Estado sostuvo que introducir una excepción de este tipo alteraba las reglas comunes y generaba una desigualdad entre los usuarios.

En las piscinas francesas suelen prohibirse las prendas holgadas o no diseñadas específicamente para el baño por razones de higiene. Los hombres, por ejemplo, tampoco pueden utilizar bermudas en numerosos recintos municipales.

«Victoria para la República»

El entonces ministro del Interior, Gérald Darmanin, celebró la decisión como «una victoria de la ley contra el separatismo» y una defensa de la laicidad republicana. La legislación francesa permite a las autoridades impugnar las decisiones municipales que contradigan los principios de neutralidad de los servicios públicos.

La resolución no establece una prohibición nacional específica del burkini en todos los espacios, pero deja claro que un ayuntamiento no puede modificar las normas generales de una piscina para satisfacer exclusivamente una reivindicación religiosa.

La izquierda de Grenoble defendía la medida

El Gobierno municipal aseguró que pretendía garantizar el acceso de todas las mujeres a las instalaciones, incluidas aquellas que no desean mostrar determinadas partes del cuerpo. La norma permitía también el baño en topless, una disposición que no provocó el mismo enfrentamiento político y judicial.

Organizaciones musulmanas denunciaron la suspensión y defendieron que cada mujer pudiera elegir entre un bañador tradicional, un monokini o una prenda de cuerpo entero. Sin embargo, el tribunal entendió que la libertad individual no obliga a la Administración a establecer excepciones religiosas dentro de un servicio público.

El burkini, símbolo del debate sobre el islam

Francia, el país europeo con mayor población musulmana, mantiene desde hace años un intenso debate sobre la presencia de símbolos islámicos en el espacio común.

En 2010 prohibió el uso del burka y el nicab en lugares públicos. Años después, varios municipios intentaron restringir el burkini en las playas, aunque el Consejo de Estado consideró desproporcionadas algunas de aquellas medidas. El caso de Grenoble afecta específicamente a las piscinas municipales y a sus normas de acceso.

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