El líder patriota rumano George Simion acudió a la histórica cita de ayer domingo en Londres, donde más de 100.000 personas se manifestaron contra la inmigración ilegal masiva y la censura impuesta por el Gobierno de Keir Starmer. El dirigente de AUR (Alianza para la Unión de los Rumanos) subió al escenario convocado por Tommy Robinson y lanzó un discurso vibrante en defensa de la libertad, la soberanía nacional y los valores tradicionales.
Simion recordó que Europa atraviesa una etapa crítica, marcada —según sus palabras— por la imposición de políticas autoritarias desde Bruselas, con Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen como principales responsables de una «dictadura burocrática» que pretende imponerse sobre los pueblos europeos. Frente a ello, llamó a la movilización «por nuestros derechos, por la tierra, por Dios, por nuestras familias y por el futuro de nuestra civilización».
El político rumano no se limitó a mostrar apoyo a los británicos, sino que también destacó la necesidad de una gran alianza internacional de patriotas. «Estamos con Charlie Kirk, estamos con Donald Trump y los Estados Unidos de América, y juntos defenderemos la democracia frente a quienes quieren destruirla», proclamó ante una multitud que coreaba consignas contra la inmigración ilegal y la agenda de la Unión Europea.
En su intervención, Simion subrayó que «los polacos, los húngaros y los eslovacos estarán al lado de los británicos» en esta lucha por preservar la soberanía nacional y frenar las políticas globalistas. Además, elogió a Elon Musk por haber devuelto la libertad de expresión a las redes sociales, vinculando esta batalla cultural con la resistencia política que se extiende por todo el continente.
La manifestación, convocada por Tommy Robinson y respaldada por destacados líderes patriotas europeos, se convirtió en una demostración de fuerza contra la política migratoria impuesta desde Bruselas. Simion concluyó su discurso agradeciendo a Gran Bretaña la acogida y lanzando un mensaje de unidad: «Gracias a Dios, la fe, la familia y la tierra; gracias, Gran Bretaña, gracias Tommy».