La primera miniestra italiana, Giorgia Meloni, ha señalado que comprende el desacuerdo de su homólogo húngaro Viktor Orbán respecto a un préstamo de 90.000 millones de euros que pretende conceder la Unión Europea a Ucrania para el financiamiento de la guerra con Rusia.
Aunque este préstamo se había aprobado hace algunas semanas, Orbán expresó recientemente su desacuerdo con el otorgamiento de dichos fondos. Según el medio Politico, la jefe de Gobierno italiana habría expresado su cercanía con el primer ministro húngaro en una reunión privada el jueves señalando que, aunque ella es partidaria del envío de dinero, no recrimina la posición de Orbán, recordando además la posición «constructiva» que siempre ha tenido el líder magiar en este tipo de discusiones.
De acuerdo con el mismo medio, Budapest ha condicionado su consentimiento a dicho plan de financiamiento a que Ucrania repare el oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso a Hungría y que resultó dañado por un ataque con dron en enero.
En medio de las conversaciones sobre el préstamo, Orbán ha defendido su posición señalando que ha estado «bajo presión por todos lados… pero lo intentaron en el lugar y el momento equivocados». El Gobierno de Robert Fico (Eslovaquia) también ha respaldado la negativa del primer ministro húngaro sobre la materia.