
En las últimas semanas, numerosos usuarios de la red social X han compartido tanto en el Reino Unido como en Irlanda vídeos de inmigrantes musulmanes colándose en parques y ríos para capturar aves salvajes, especialmente cisnes y patos, con el objetivo de sacrificarlas y consumirlas. Las grabaciones, difundidas ampliamente en internet, han generado una fuerte polémica y un intenso debate sobre la protección de la fauna en espacios públicos.
Una de las escenas que más repercusión ha tenido procede de Irlanda. En ese vídeo se observa a un vecino que pasea junto a su perro por el Gran Canal de Dublín mientras descubre varias trampas artesanales ocultas entre la vegetación cercana al agua. Las jaulas, elaboradas con alambre, habían sido colocadas presuntamente por personas que viven en tiendas de campaña en la zona.
El hombre decide retirar las trampas una a una para impedir que las aves queden atrapadas. Aunque en la grabación no se escucha conversación alguna, la secuencia muestra cómo desmantela cuidadosamente los dispositivos, que aparentemente estaban preparados para capturar cisnes o patos que frecuentan el canal.
El episodio irlandés no es un caso aislado. En diferentes puntos del Reino Unido también han circulado imágenes similares. En uno de los vídeos más comentados aparece una inspectora de la organización protectora de animales RSPCA enfrentándose a una familia de inmigrantes a la que acusa de haber cazado ilegalmente un ave grande de plumaje blanco, posiblemente un cisne.
Durante la inspección, la agente observa una olla en la que se estaba cocinando un animal y advierte que la situación podría ser grave. Explica que las leyes británicas prohíben capturar animales salvajes en parques públicos y señala que los restos encontrados —incluidas plumas blancas de gran tamaño— no parecen corresponder a un pollo doméstico.
La familia implicada asegura que las aves habían sido compradas y liberadas previamente en un juego infantil, aunque la inspectora insiste en recordar que está prohibido llevarse animales de los parques y recalca la importancia de cumplir la normativa de protección de la fauna.
En otras grabaciones difundidas en redes se aprecia a personas agarrando cisnes directamente en zonas urbanas. Un clip muestra a un hombre intentando arrastrar a uno de estos animales por encima de una barandilla mientras el ave forcejea para liberarse. Otro vídeo, grabado desde un puente, recoge a un individuo que sujeta a un cisne por el cuello tras sacarlo del agua.
También circulan imágenes de familias transportando aves que aparentemente acaban de capturar y que, según los comentarios que acompañan a las publicaciones, tendrían la intención de cocinar posteriormente.
La difusión de estas escenas ha provocado una oleada de reacciones indignadas en internet. Muchos usuarios denuncian que la captura de animales protegidos supone una amenaza para la fauna local y critican que este tipo de comportamientos se esté produciendo en espacios públicos.
Algunos comentaristas incluso aseguran haber notado cambios en la presencia de determinadas especies en ríos y lagos. En varios mensajes se menciona, por ejemplo, la supuesta disminución de peces y aves en determinadas zonas frecuentadas por pescadores y paseantes.
El debate ha trascendido además las islas británicas. En Estados Unidos se han recordado episodios similares denunciados por vecinos de Springfield, en el estado de Ohio. Durante una reunión municipal, un residente aseguró que inmigrantes haitianos habían sido vistos capturando patos en parques para decapitarlos y llevárselos para comer.
Según ese testimonio, los animales eran agarrados por el cuello en zonas públicas antes de ser sacrificados. El administrador de la ciudad llegó a reconocer que había oído comentarios de este tipo, aunque posteriormente surgieron verificaciones y desmentidos que calificaron muchas de esas acusaciones como desinformación.
Aun así, la circulación de estos vídeos en redes sociales ha intensificado la discusión sobre las políticas migratorias y la protección de la fauna en espacios públicos. Para algunos usuarios, las imágenes reflejan problemas derivados de la inmigración ilegal; para otros, se trata de episodios aislados amplificados en internet.