Una joven bilbaína llamada Valeria se encuentra hospitalizada en estado crítico en Australia tras sufrir un grave accidente de tráfico el pasado 14 de julio. Biotecnóloga nacida en Bilbao y de familia de origen colombiano, permanece en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos del Royal Perth Hospital (Australia Occidental). Sufre una lesión axonal difusa, un traumatismo cerebral severo que afecta al cerebro y al tronco encefálico. Respira con ventilación artificial, se le ha practicado una traqueotomía y los médicos estiman que necesitará entre seis meses y un año de hospitalización y rehabilitación. La incertidumbre sobre su recuperación es total.
La joven había viajado a Australia con un visado de trabajo en mayo y trabajaba en una fábrica de productos lácteos. No disponía de seguro médico. Tras apenas 16-17 días de ingreso, la factura hospitalaria ya superaba los 83.000 dólares australianos (unos 51.000 euros), a un coste diario aproximado de 3.500 dólares australianos. La cantidad sigue subiendo y algunas estimaciones familiares apuntan a que el total podría alcanzar varios cientos de miles de euros. Sus padres dejaron todo en España y viajaron de urgencia a Perth para estar a su lado, asumiendo también los gastos de estancia, vuelos, alojamiento y comida.
Ante la situación, amigos y familia han abierto campañas de crowdfunding en GoFundMe que han recaudado decenas de miles de euros. Paralelamente, solicitaron al Gobierno de Australia Occidental que asuma los costes sanitarios por la gravedad del caso, sin respuesta garantizada todavía.
La familia ha denunciado con dureza la respuesta del Consulado de España en Melbourne (dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de Pedro Sánchez). Según el padre de Valeria, pidieron ayuda material básica para vivienda, transporte, comida o alojamiento debido a la precariedad en la que se encuentran tras dejar de trabajar en España y generar deudas. La respuesta, según relató, fue negativa: «Les preguntamos si nos podían dar una ayuda de vivienda, transporte, comida o alojamiento, y nos han dicho que no, que no contemos con nada».
El padre calificó la actitud consular de «una tomadura de pelo y una absoluta vergüenza» y añadió: «Básicamente nos están diciendo que a Valeria, por ser ciudadana española, aquí no le corresponde absolutamente nada. Es básicamente que tenemos que rogarle al Estado español que haga algo por uno de sus ciudadanos. Nos hemos quedado muy indignados porque nos llaman para preguntarnos cómo estamos, pero no van a ayudar en nada a Valeria, que es lo importante». En su lugar, el consulado les indicó que iniciaran trámites para una posible repatriación médica futura desde Madrid, sin ofrecer apoyo de subsistencia inmediato.
Hasta el momento no consta ninguna declaración pública del Gobierno central ni del ministro José Manuel Albares asumiendo o rechazando explícitamente ayudas adicionales más allá de la actuación consular descrita por la familia.