«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Pedían redirigir los fondos a la modernización de explotaciones españolas

El PP se suma a la izquierda y no apoya en el Congreso la propuesta de VOX para suspender la financiación al sector agrícola marroquí

Feijoo junto al primer ministro de Marruecos. Redes sociales

VOX se ha quedado sólo en el Congreso de los Diputados con su propuesta de suspender la financiación europea al sector agrícola marroquí. El Partido Popular se ha sumado de facto a la izquierda al no respaldar la iniciativa, que cayó este miércoles en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La proposición no de ley, registrada por el grupo de Santiago Abascal, pedía al Gobierno impulsar ante Bruselas la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos y retirar los fondos comunitarios destinados a la agricultura del país vecino para redirigirlos a la modernización de explotaciones españolas, el relevo generacional y la innovación hortofrutícola. El texto también reclamaba cláusulas espejo, más controles en frontera y un etiquetado que identifique con claridad el origen del tomate y el resto de hortalizas.

VOX argumenta que los productores españoles compiten en desigualdad de condiciones: costes laborales más altos, exigencias fitosanitarias y medioambientales más estrictas y una burocracia que no se aplica con el mismo rigor a las importaciones marroquíes. El partido vincula esa competencia, especialmente en el tomate, con la pérdida de cuota de mercado de España en la Unión Europea y con la reciente invasión en Ceuta.

El resultado de la votación dejó a VOX aislado. El PSOE, Sumar y el resto de la izquierda rechazaron de plano la suspensión de la financiación y del acuerdo comercial. El PP no acompañó la propuesta. Con ello, populares y partidos de izquierda coincidieron en el mismo desenlace: la iniciativa no salió adelante.

Desde Génova se suele defender que «el cauce correcto no es romper el marco con Rabat, sino reforzar salvaguardias, inspecciones y la preferencia comunitaria dentro de las instituciones europeas». VOX replica que esa posición deja sin respuesta efectiva al campo español y pregunta qué intereses pesan más que la protección de los agricultores nacionales.

La votación se produce en un momento de tensión comercial y diplomática. Marruecos ha ganado terreno en el mercado europeo del tomate, organizaciones agrarias españolas denuncian competencia desleal y el Gobierno mantiene la relación bilateral con Rabat como eje de su política exterior. En ese contexto, la propuesta de cortar la financiación al sector agrícola marroquí solo encontró el voto de VOX.

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