Lo último: un tribunal alemán está considerando imponer una «orden de silencio» a un líder del partido soberanista AfD. Imaginen qué clase de democracia es esa que impide a un político explicar a sus potenciales votantes cuál es su programa de gobierno.
La decisión de prohibir hablar a Björn Höcke en acto de campaña en Lindenberg im Allgäu llega después de que el equipo consistorial no lograra anular el acto en sí, como era su intención inicial. Ahora tienen que conformarse con impedir que Höcke se suba a la tribuna.
Las autoridades europeas están tan desesperadas por frenar el imparable ascenso del soberanismo en las urnas y por controlar completamente la narrativa que cada vez son más las medidas aplicadas a lo largo de la Unión para frustrar la expresión del pensamiento disidente.
Y tienen prisa, porque el electorado está cada vez más enfurecido con sus supuestos representantes, como prueba el descenso en picado del apoyo a sus gobernantes. En Francia, el 77% de la población desaprueba al presidente Emmanuel Macron; en Reino Unido, 68% se opone a Keir Starmer; en Alemania, el 64% tiene una opinión negativa de Friedrich Merz, y en España, el 61% está harto de Pedro Sánchez. Por eso tienen prisa por controlar la información que llega al público. Por eso el Gobierno del estado alemán de Renania-Palatinado ha prohibido a sus funcionarios militar en AfD, y en Francia los tribunales han prohibido a Marine Le Pen, la líder de Agrupación Nacional, el partido con mayor intención de voto, presentarse a las presidenciales.
Desgraciadamente para estos mismos líderes, no pueden aplicar la censura directamente y por las buenas, como probablemente querrían, ya que el sistema no lo permite. Así que la solución tiene que ser tecnológica y regulatoria, y aquí es donde entra el famoso mensaje de Pedro Sánchez en el Foro Económico Mundial anunciando medidas para controlar el acceso a redes, y su ministra Sira Rego pidiendo directamente la prohibición de X en España.
¿Y Europa no hace nada, no va a oponerse a este intento de amordazar a los españoles? ¡Al contrario! Francia planea una medida similar: prohibir a los menores usar Instagram y TikTok, y Alemania también está considerando seriamente una prohibición similar. Se comenta en la prensa alemana que la CDU democristiana en el poder debatirá el tema en su congreso nacional, entre el 20 y 21 de este mes. Dinamarca, Grecia y Reino Unido también se encuentran en diversas etapas de introducción o de consideración seria de la prohibición de X, y las autoridades europeas están buscando simultáneamente otras formas de cerrar la plataforma.
A principios de mes, las autoridades francesas y la agencia policial de la Unión Europea, Europol, allanaron las oficinas de X en París, por «sospecha de abuso de algoritmos, además de acusaciones relacionadas con imágenes deepfake… y a todo esto hay que sumar la multa de 120 millones de euros que la Comisión Europea ha impuesto a X en virtud de su Ley de Servicios Digitales.