
La inteligencia británica ha revelado uno de los métodos más agresivos y sofisticados del espionaje chino en suelo europeo: LinkedIn se ha convertido en una plataforma utilizada por agentes del régimen para reclutar a británicos con acceso político o institucional. MI5 ha enviado un aviso urgente a todos los diputados, lores y trabajadores del Parlamento advirtiendo de una red de «headhunters» vinculada al Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) de China.
En el mensaje figuran dos nombres clave: «Amanda Qiu» y «Shirly Shen», dos perfiles de LinkedIn utilizados para contactar con funcionarios del Tesoro, del Ministerio de Defensa, del Departamento de Ciencia e Innovación, asesores del Partido Conservador, miembros de think tanks como el Tony Blair Institute e incluso personal ligado a Amazon y Meta. Para MI5, estos perfiles no corresponden a personas reales: sus fotos serían imágenes robadas o generadas con inteligencia artificial y sus identidades, creadas para facilitar el acercamiento de agentes del régimen.
El patrón es siempre el mismo. Bajo la apariencia de oportunidades profesionales o colaboraciones académicas, los agentes chinos ofrecen supuestos trabajos como consultor político o experto de think tank. Los mensajes incluyen elogios, promesas de trabajo remoto y la insinuación de remuneraciones atractivas. MI5 explica que esta metodología no busca obtener secretos de inmediato, sino crear una relación progresiva que, con el tiempo, permita a Pekín extraer información sensible de personas con acceso a círculos relevantes.
Uno de los perfiles contactó a un exasesor de Priti Patel, una de las políticas más críticas con China. Shen, con inglés rudimentario, le ofreció una colaboración como consultor sin detallar funciones ni requisitos. El destinatario ignoró el mensaje, pero MI5 lo ha incluido en su alerta. Otros fueron invitados a trabajar con empresas chinas de baterías o energía solar, sin que esas compañías —según la investigación— supieran que su nombre estaba siendo utilizado como tapadera.
Varios de los objetivos de esta red han confirmado a la prensa británica que recibieron mensajes similares, siempre con un mismo patrón: proponer trabajos inocuos cuya elaboración exigiría análisis sobre políticas gubernamentales. MI5 advierte que esa información, aunque pública, sirve de anzuelo para llevar al reclutado a compartir detalles internos o confidenciales, ofreciendo mayores pagos conforme avanza la relación.
La alerta llega después de varios escándalos graves, incluido el caso del investigador parlamentario acusado de trabajar para Pekín. MI5 describe el actual nivel de actividad china como «dirigido, amplio y persistente». El exministro de Seguridad Tom Tugendhat advirtió que «la CCP está intentando corromper nuestro Parlamento, nuestras empresas y nuestro país» y que Reino Unido se enfrenta a un adversario decidido mientras su clase política sigue desprotegida.
China ha reaccionado acusando a Londres de «falsas calumnias» y denunciando una «fabricación» impulsada por el Gobierno británico. Sin embargo, para la inteligencia británica, LinkedIn no es un caso aislado: forma parte de una estrategia global del frente unido chino, que utiliza consultoras, intermediarios y empresas pantalla para captar informantes en Occidente.
En un análisis publicado por The Telegraph, un exasesor conservador reconocido como uno de los contactados se mostró alarmado por la facilidad con la que perfiles falsos pueden operar en redes profesionales y por la «debilidad estratégica» del Reino Unido frente a China. Afirmó que Pekín dispone de recursos masivos para infiltrar instituciones británicas mientras Reino Unido se mantiene distraído por su propia crisis política y económica.
La conclusión que comparten exministros, analistas y MI5 es clara: China ya está librando una guerra silenciosa de influencia en Reino Unido, y LinkedIn se ha convertido en uno de sus campos de batalla favoritos. La pregunta es si el Gobierno británico —y Europa— están preparados para responder a una ofensiva que se libra a plena luz del día.