Las ‘zonas no-go’ pueden contar con la colaboración de los ayuntamientos
La izquierda francesa celebra la elección de 12 alcaldes de origen africano en los comicios municipales
La izquierda francesa celebra la elección de 12 alcaldes de origen africano en los comicios municipales
Bally Bagayoko. Redes sociales
Por Pedro Fernández Barbadillo
28 de marzo de 2026

Hace años las izquierdas europeas decidieron sustituir el electorado obrero y popular que perdían debido a su insistencia en asuntos propios de burgueses ricos, como el cambio climático y el feminismo, por un nuevo pueblo, el formado por inmigrantes, sean afganos, chadianos o ecuatorianos. Está pasando en España y, también, en Francia.

Como parte de la alegría de las izquierdas francesas, sobre todo la socialista, por sus resultados en las elecciones municipales (ganaron en las principales ciudades, como París, Marsella, Lyon y Burdeos), hay un postre, que es la elección de doce alcaldes que se presentan como un triunfo de «la Francia diversa», o sea, de origen africano. En el ámbito municipal empieza a asomar esa «pluralidad» que el progresismo y el liberalismo se han empeñado en fomentar.

Los alcaldes, nueve varones y tres mujeres, provienen de Mali (cuatro), Camerún (dos), Senegal (dos), Mauritania, Gambia, Togo y Comoras. Cuatro se presentaron como independientes, siete bajo las siglas del partido de extrema izquierda La Francia Insumisa, varias coaliciones de izquierdas o ecologistas y uno solo como cabeza de una lista conjunta de centro-derecha.

Aunque los sectores inmigracionistas lo presentan como una prueba de que «la República no pertenece a una memoria exclusiva» y aseguran que esos alcaldes gobernarán para todos sus vecinos, la realidad puede ser la contraria. Existe el temor de que las ‘zonas no-go’ ahora cuenten con la colaboración de los ayuntamientos.

Por ejemplo, el nuevo alcalde de Saint-Denis, al norte de París, Bally Bagayoko, candidato de La Francia Insumisa y el partido comunista, declaró exultante, que la ciudad (149.000 habitantes) ya no es «la ciudad de los reyes» de Francia, sino «la ciudad de los negros«. En ese municipio, intentó presentar su candidatura el año pasado la ecologista Sabrina Decanton, pero tuvo que retirarla en noviembre por el boicoteo dentro de su partido. Le decían sus compañeros que daría mala publicidad al partido en Saint-Denis por ser lesbiana.

Bagayoko, que recibió menos de 14.000 votos, anunció que va a retirar a la Policía municipal todas sus defensas, incluso las no letales, en un municipio donde proliferan las bandas, como comprobaron los hinchas del Real Madrid que asistieron a la final de la Copa de Europa en 2022. Añadió que quienes no compartan su proyecto de extrema izquierda y multicultural «se irán por sí solos«. Es la actualización del grito «¡fuera fascistas de nuestros barrios!».

El anterior alcalde, el socialista Mathieu Hanotin, reforzó la Policía local para combatir la delincuencia, pero los vecinos han premiado a quien promete desmantelarla. Según informaciones recientes, noventa de los ciento cuarenta miembros de esa policía han pedido ya el traslado. Saint-Denis se convertirá así en un experimento para la extrema izquierda y un feudo de los narcotraficantes y los delincuentes.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, el candidato de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélencho, que quedó tercero, a sólo 420.000 votos de Marine Le Pen, recibió, de acuerdo con un estudio de Ifop, el 69% del voto de los musulmanes. En los inmigrantes adoctrinados y mantenidos por la Administración confían las izquierdas para que en las presidenciales del próximo año su candidato (aún no elegido) pase a la segunda vuelta y en ella derrote al del RN.

La hija de Mitterrand censura un acto de un alcalde de Agrupación Nacional

Los tertulianos y políticos de izquierdas han celebrado la elección de estos alcaldes, como muestra de la diversidad social que hoy constituye Francia. Pero la votación para ellos sólo es democrática si escoge a los candidatos correctos.

La hija secreta del presidente socialista François Mitterrand (1981-1995), mantenida con fondos públicos mientras él desempeñaba la jefatura del Estado y ocultada a los franceses mediante el uso de los servicios secretos, Mazarine Pingeot, ha decidido cancelar un acto literario en el que intervenía en la ciudad de La Flèche (15.000 habitantes), en el departamento de Sarthe, porque el nuevo alcalde milita en el partido Agrupación Nacional. «Sé que no todos los residentes votaron por el RN. Vi los resultados el domingo por la noche, y mi equipo y yo decidimos que ya no era buena idea venir», dijo como explicación.

Quien ha causado ese enfado o miedo a la cincuentona Mazarine Pingeot es Romain Lemoigne, de 25 años de edad, hijo de un agricultor normando y católico practicante. Será el primer alcalde de derechas en un municipio gobernado por las izquierdas desde 1959. Venció en la segunda vuelta por una diferencia de sólo 134 votos. Los progres sólo te permiten compartir su espacio con ellos si haces lo que te dicen, como votar «bien» o tener el color de piel que les gusta.

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