Las fuerzas de seguridad alemanas preparan dispositivos ante las protestas convocadas para el 31 de octubre en 21 ciudades, después de que circularan en las redes sociales mensajes que presentan las movilizaciones francesas como ejemplo. Las autoridades temen que grupos radicales aprovechen las concentraciones para provocar enfrentamientos.
Según recoge Apollo News, una cuenta de TikTok vinculada a la movilización en Augsburgo difundió imágenes de jóvenes sobre el monumento de la plaza de la República de París acompañadas de la frase: «Lucharemos como la juventud de Francia». Otros vídeos muestran choques directos con la Policía.
Advertencias sobre la extrema izquierda
Los servicios de protección constitucional de Renania del Norte-Westfalia han detectado que actores del extremismo de izquierdas y del extremismo relacionado con el extranjero están movilizando apoyos para las protestas, según la cadena pública WDR.
En ese estado figuran convocatorias en Colonia, Düsseldorf, Bonn, Dortmund, Essen y Bielefeld. La iniciativa plantea reivindicaciones sobre educación, coste de la vida y rechazo al servicio militar obligatorio.
En Hesse, el ministro del Interior, Roman Poseck, ha anunciado una presencia policial reforzada y ha advertido de intentos de instrumentalización política. «Nuestra Policía estará fuertemente desplegada y actuará con firmeza. No tolerará ninguna violencia contra personas o bienes», ha afirmado. En Fráncfort, los organizadores de una manifestación registrada prevén unas 1.700 personas.
Halloween añade preocupación a los dispositivos
La Policía de Berlín también prepara un operativo amplio. Su portavoz, Florian Nath, ha señalado que vigilarán los intentos de utilizar las protestas estudiantiles para otros intereses. El sindicato policial GdP añade un factor de preocupación: la coincidencia con Halloween, una noche en la que el uso de pirotecnia puede complicar las intervenciones.
No todas las convocatorias difundidas en internet se habían formalizado ante las autoridades. Tagesspiegel señala, además, que la mayoría de los mensajes promueve concentraciones pacíficas, aunque también circulan llamamientos violentos.
Uno de los impulsores de «Gen Z steht auf», Akram Selo, ha rechazado expresamente la violencia y defendido el carácter pacífico de la iniciativa. En Bremen, las autoridades estudian posibles escenarios, pero han precisado que no disponen de indicios concretos de violencia planificada en la ciudad.