La prensa marroquí ha celebrado que la Comisión Europea haya rechazado retirar las ayudas a Rabat tras la invasión de Ceuta. «Esta reafirmación se interpreta como un reconocimiento del papel estabilizador que Marruecos desempeña en el Magreb y en la frontera sur de Europa. El Reino ha venido apostando por una política de cooperación pragmática y de largo plazo, basada en el diálogo y en resultados medibles (…). La respuesta de Bruselas confirma que esa línea de trabajo es valorada por las instituciones europeas por encima de las presiones partidistas que se ejercen desde algunos sectores en España», recoge el diario marroquí Rue20.
«El Ejecutivo comunitario subraya de forma inequívoca que Marruecos es un ‘socio estratégico clave’ para la Unión Europea, también en el ámbito migratorio. Lejos de plantear represalias o congelaciones de fondos, Bruselas argumenta que los episodios de tensión fronteriza demuestran precisamente la necesidad de reforzar aún más la colaboración con Rabat para prevenir situaciones similares en el futuro», añade este medio.
La Comisión Europea confirmó por escrito que no retirará las ayudas de cooperación a Marruecos, ha defendido al régimen marroquí como un «socio estratégico clave» y se ha negado a adoptar medidas de castigo por la invasión de Ceuta a finales de julio del año pasado. En una respuesta oficial a VOX, Bruselas insistió en la «condición de socio estratégico» de Marruecos y anunció su intención de estrechar todavía más las relaciones con el país magrebí.
La respuesta, firmada por la comisaria Dubravka Šuica en nombre del Ejecutivo comunitario, constituye para VOX «una traición política a España y una humillación para los ceutíes, abandonados por unas instituciones europeas que prefieren proteger sus acuerdos con Marruecos antes que defender sus propias fronteras».
«Esta decisión supone una rendición política inadmisible ante un país que utiliza la presión migratoria como instrumento de chantaje contra España. La Comisión no exige responsabilidades, no anuncia la suspensión de fondos y no plantea ninguna consecuencia económica para Rabat. Por el contrario, confirma que trabaja para transformar sus relaciones en una «asociación global y estratégica», ha aseverado VOX. «Marruecos puede presionar nuestras fronteras, poner en jaque a Ceuta y utilizar la inmigración contra España porque Bruselas seguirá financiando y protegiendo sus relaciones con Rabat. Es una vergüenza y una auténtica capitulación política», ha concluido.