«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Su historial criminal comenzó cuando tenía sólo 16 años

Liberan en Bélgica al «monstruo de Bruselas», el inmigrante congoleño condenado a cadena perpetua por varios asesinatos

Junior Pashi Kabunda. Redes Sociales.

Bélgica vuelve a estar sacudida por una decisión judicial que ha provocado indignación entre las familias de las víctimas. Junior Pashi Kabunda, conocido como el «monstruo de Bruselas», ha salido de prisión bajo condiciones pese a haber sido condenado a cadena perpetua por varios crímenes de extrema gravedad.

Kabunda, nacido en el Congo en 1990 y residente enlgica, cumplía condena en la prisión de Huy por una serie de homicidios que conmocionaron al país. Ahora, con 36 años, ha sido autorizado a abandonar la cárcel en régimen condicional, una decisión que ha reabierto el debate sobre el verdadero significado de la cadena perpetua en el sistema penal belga.

Su historial criminal comenzó cuando tenía sólo 16 años. En agosto de 2006, participó en el asesinato de Benjamin Rawitz-Castel, un pianista judío de origen polaco que regresaba de un recital. Tras el crimen, Kabunda no fue enviado a prisión ordinaria, sino internado en un centro de menores.

En septiembre de 2009, durante un permiso para visitar a la familia de su entonces pareja, Céline Mamadou-Hendrickx, cometió nuevos crímenes. Asesinó a Marcelle Deconinck, de 79 años, abuela de su pareja, y mató también a su propia hija Anaïs, de apenas 18 meses, después de sospechar que no era suya. Una prueba de ADN confirmó posteriormente que sí era su hija. Durante aquel ataque, también intentó matar a Céline, que logró sobrevivir.

En diciembre de 2010, la Justicia belga condenó a Kabunda a cadena perpetua por doble asesinato e intento de asesinato. Durante el juicio no mostró arrepentimiento, según las informaciones recogidas por la prensa belga. Sin embargo, bajo la legislación del país, los condenados pueden acceder a permisos y beneficios penitenciarios tras cumplir una parte de la pena.

En 2024, Kabunda pasó a ser elegible para la libertad condicional. Este año, los tribunales aprobaron su salida de prisión pese a la oposición de las víctimas y de la Fiscalía. Sus condiciones actuales incluyen una pulsera electrónica, supervisión por parte de un agente de libertad condicional y terapia. La Fiscalía, no obstante, sostiene que Kabunda ya habría incumplido las condiciones de su liberación y está intentando que vuelva a prisión.

La excarcelación ha provocado estupor entre los familiares de las víctimas, que denuncian que una condena de cadena perpetua pierde todo sentido si un criminal con este historial puede volver a la calle a los 36 años.

Durante una evaluación previa de libertad condicional en 2022, David Mamadou-Hendrickx, que perdió a su madre y a su nieta en los ataques, mientras su hija Céline sobrevivió, criticó duramente el uso del término «cadena perpetua» en el sistema judicial belga. Para la familia, la palabra queda vaciada de contenido cuando el condenado puede recuperar la libertad antes del final de su vida.

La indignación aumentó al conocerse que Kabunda ya había recibido salidas diurnas sin supervisión desde 2021, sin que la familia de Céline y su entorno fueran informados debidamente. Los allegados de la superviviente aseguran que se enteraron por casualidad de que el condenado ya podía salir a la calle durante el día.

Está previsto que se celebre próximamente una audiencia de revisión sobre su situación. La decisión final quedará en manos del juez. Los abogados que representaron a Kabunda durante el proceso han declinado hacer comentarios.

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