A menos de dos semanas de las siguientes elecciones en Alemania, las del estado más poblado, el de Renania del Norte-Westfalia, el debate sobre los problemas que está trayendo al país la inmigración masiva, especialmente la procedente del Norte de África y Oriente Medio está encima de la mesa. Y precisamente en los veranos ese mismo estado ha sido pródigo en incidentes con extranjeros en piscinas públicas.
Los últimos datos registrados, de 2024 muestran que más del 65% de los delitos sexuales fueron cometidos por extranjeros, mientras que el 35% fueron cometidos por ciudadanos alemanes, aunque la estadística oficial no permite saber cuántos de estos últimos serían, en realidad, extranjeros recientemente nacionalizados.
La información procedente de la Oficina Estadística de Delitos Policiales (PKS) se publicaron a petición parlamentaria del partido Alternativa para Alemania (AfD), y muestra que en 2024 se produjeron 119 delitos de acoso sexual en piscinas. Casi 80 eran extranjeros, incluidos dos de nacionalidad desconocida. De los sospechosos extranjeros, 22 eran afganos, 12 sirios, ocho turcos, seis búlgaros y seis iraquíes. También había albaneses, argelinos y ucranianos, aunque este grupo representaba un número menor de sospechosos.
Gracias a cambios recientes en el registro de nacionalidad en Renania del Norte-Westfalia, también se ha revelado que, de los sospechosos alemanes, nueve tienen otro pasaporte. Esto representa el 21,4 % de todos los sospechosos alemanes con otro pasaporte extranjero.
También se informó de los nombres de pila de los sospechosos alemanes. Algunos de ellos parecen ser alemanes, como Alexander y Daniel; sin embargo, también aparecen los nombres Amir, Mahdi y Mohamad (en diversas variantes), junto con Seyed.