
Los solicitantes de asilo alojados en hoteles del condado inglés de Dorset aparecen fuertemente sobrerrepresentados en delitos sexuales y violentos, según datos oficiales citados por The European Conservative, en un momento de creciente rechazo vecinal a la política británica de alojamiento migratorio.
De acuerdo con datos del Ministerio del Interior británico correspondientes a finales de septiembre de 2025, había 618 solicitantes de asilo en el área municipal de Bournemouth, Christchurch y Poole, donde se concentra la mayor parte del alojamiento migratorio del condado. Con una población total de Dorset situada entre 800.000 y 820.000 habitantes, esa cifra representa aproximadamente el 0,08% de la población local.
Sin embargo, los datos de la Policía de Dorset para el periodo comprendido entre julio de 2024 y julio de 2025 muestran que individuos vinculados a hoteles de inmigrantes estuvieron relacionados con 116 de los 1.616 delitos sexuales registrados en todo el condado, es decir, alrededor del 7,2% del total.
La comparación supone una sobrerrepresentación de unas 90 veces respecto a su peso demográfico, equivalente a una diferencia cercana al 9.000% frente a lo que cabría esperar proporcionalmente.
En Inglaterra, uno de los episodios más graves tuvo lugar en Epping, en las afueras de Londres, donde se registraron protestas violentas frente al Bell Hotel en julio de 2025 después de que un solicitante de asilo de 38 años fuera acusado de agredir sexualmente a una menor de 14 años. Más de un centenar de manifestantes se concentraron frente al establecimiento, se lanzaron bengalas y objetos contra la Policía, y seis personas fueron detenidas.
La tensión no se limita a Reino Unido. En Países Bajos, la oposición a los centros de asilo se ha intensificado en las últimas semanas. En la localidad de Loosdrecht, varios alborotadores incendiaron un centro de acogida el pasado 12 de mayo, llegando a bloquear brevemente el acceso de los bomberos. En ese momento, se cree que al menos 15 solicitantes de asilo se encontraban en un edificio cercano.
También se han producido protestas simultáneas en ciudades como Apeldoorn y La Haya, en un clima de creciente rechazo a la redistribución obligatoria de solicitantes de asilo entre municipios neerlandeses.