Los partidos patriotas y contrarios a la inmigración masiva se han convertido en la opción preferida de los votantes homosexuales en Francia, Alemania y el Reino Unido. El temor a la inseguridad y el rechazo a la expansión de comunidades musulmanas que cuestionan los derechos LGTBI explican un giro electoral que rompe con décadas de apoyo del colectivo a la izquierda.
Agrupación Nacional lidera el voto homosexual en Francia
Una encuesta de Ifop para la revista Têtu reveló la pasada primavera que Agrupación Nacional es ya la opción preferida de los votantes LGTBI de cara a las elecciones presidenciales francesas de 2027. El partido de Marine Le Pen y Jordan Bardella obtendría el 27% de sus votos en la primera vuelta, diez puntos más que tres años antes.
La Francia Insumisa, liderada por Jean-Luc Mélenchon, ocupa el segundo puesto con un 25%. El dato refleja una polarización superior a la registrada entre el conjunto de los franceses: los votantes homosexuales abandonan el centro, el Partido Socialista y la derecha tradicional de Los Republicanos para concentrarse en las opciones que plantean posiciones más nítidas.
El retroceso del macronismo también afecta al ex primer ministro Gabriel Attal, pese a ser uno de los políticos homosexuales con mayor proyección del país.
«Agrupación Nacional capta a los votantes gays de derechas satisfechos con los derechos adquiridos y, al mismo tiempo, atraídos por su programa de seguridad», explica François Kraus, director de opinión de Ifop. El analista también señala una brecha entre hombres homosexuales y lesbianas, más inclinadas hacia Mélenchon por su discurso sobre los derechos de las mujeres.
El director de la revista Hexágono, Paul Cébille, relaciona este giro con la situación económica y con «una amenaza específica de seguridad relacionada con la inmigración», más visible en los grandes núcleos urbanos. Son esas ciudades las que concentran buena parte de la inmigración musulmana y donde los homosexuales afrontan el choque con comunidades que rechazan sus derechos por motivos religiosos.
AfD se convierte en la primera opción de los gays alemanes
El mismo cambio se aprecia en Alemania. Una encuesta realizada por el portal de contactos Romeo sitúa a Alternativa para Alemania como la fuerza preferida de los votantes gays, con un 27,9% de respaldo. Los Verdes quedan por detrás, con un 19,9%.
La formación, encabezada por Alice Weidel, es una mujer abiertamente lesbiana, pareja de Sarah Bossard —de origen esrilanqués— y madre de dos hijas. Su vida familiar desmonta el retrato del partido como una fuerza contraria a los homosexuales, mientras su discurso contra la inmigración conecta con quienes consideran amenazadas las libertades conquistadas.
Weidel ha denunciado un modelo migratorio compuesto, según sus palabras, por «mujeres con burkas y velos, hombres con cuchillos que viven de la asistencia social y gente que no sirve para nada». Sus declaraciones sitúan la seguridad, el coste social de la inmigración y el avance del islam en el centro del debate político alemán.
Reform UK conquista al electorado homosexual británico
En el Reino Unido, Reform UK, liderado por Nigel Farage, también se ha convertido en la principal opción de los votantes homosexuales. El partido, que exige controles migratorios más duros, obtiene el 25% de sus preferencias.
Los Verdes reciben un 19%; el Partido Laborista, un 18%; y el Partido Conservador, un 15%. Reform UK también aparece como la formación preferida de las mujeres heterosexuales, otro grupo afectado por el aumento de la inseguridad y por el choque entre los valores occidentales y los códigos sociales importados de países islámicos.
El desplazamiento del voto homosexual hacia estos partidos cuestiona el intento de la izquierda de presentar la inmigración masiva y los derechos LGTBI como causas compatibles. Mientras las élites progresistas defienden el multiculturalismo, crece en Europa una población procedente de sociedades donde la homosexualidad está perseguida, castigada con penas de cárcel o incluso condenada con la muerte.
VOX crece entre los homosexuales españoles
España mantiene una tendencia similar. Según un sondeo difundido por Europa Press en 2025, el 60% de los cerca de tres millones de votantes homosexuales se inclina por partidos de izquierda. Sin embargo, el apoyo a VOX creció del 7,1% al 9,1%.
El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha vaticinado que ese desplazamiento continuará a medida que se agraven las consecuencias de la inmigración procedente de países musulmanes. «Llegará un momento en que la mayor parte de los gays españoles van a votar a VOX», declaró en Cuatro. Abascal defendió que su formación es «el único partido que quiere echar del país a quienes quieren lanzarles a ellos desde una azotea o colgarlos desde una grúa».
El avance de Agrupación Nacional, AfD y Reform UK apunta a un cambio de prioridades entre los homosexuales europeos. Una parte creciente del colectivo ya no vota en función de los derechos conquistados, que considera consolidados, sino de quién ofrece mayor seguridad frente a una inmigración que introduce en Europa concepciones religiosas y culturales contrarias a su libertad.