«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«Es una señal clara: la gente siente que ha perdido el control y quiere hacerse oír»

Macrón, contra las cuerdas: lanzan una recogida de firmas para llevar a cabo deportaciones masivas en Francia y supera el millón en diez días

Emmanuel Macron. Redes sociales

El exdiputado soberanista Philippe de Villiers ha lanzado una petición para exigir al presidente Emmanuel Macron la celebración de un referéndum sobre inmigración en Francia. La iniciativa, que arrancó a comienzos de septiembre, ha superado en apenas diez días el millón de firmas, cifra simbólica que el propio Villiers interpreta como una señal de hartazgo ciudadano y un instrumento de presión sobre el Elíseo.

El también exministro conservador y creador del parque temático Puy du Fou confesó su sorpresa ante la rapidez del apoyo recibido. Difundida a través de un artículo en Le Journal du Dimanche y amplificada en redes sociales, la campaña sumó centenares de miles de adhesiones diarias hasta alcanzar el umbral del millón ayer 15 de septiembre. «Ha ido mucho más deprisa de lo que pensábamos. Es una señal clara: la gente siente que ha perdido el control y quiere hacerse oír», declaró en la emisora Europe 1.

En el texto que acompaña a la recogida de firmas, Villiers defiende que la inmigración es el eje central de la crisis francesa y no un asunto secundario. En su opinión, el país vive «una transformación demográfica profunda» que condiciona todas las demás problemáticas sociales.

El éxito de la iniciativa ha sido respaldado por varias figuras de la derecha clásica. Laurent Wauquiez, presidente del grupo parlamentario de Los Republicanos, reconoció públicamente haber firmado: «Yo apoyé el referéndum sobre inmigración. ¿Y tú?», escribió en su perfil de X.

A pesar del eco mediático, la propuesta se enfrenta a obstáculos jurídicos prácticamente insalvables. La Constitución francesa limita estrictamente las materias susceptibles de ser sometidas a referéndum, y el Consejo Constitucional ha rechazado intentos similares. En abril de 2024 ya vetó una solicitud de Los Republicanos. También Reconquête, el partido de Éric Zemmour, trató de impulsar un mecanismo parecido, pero su proyecto naufragó.

Las críticas a la plataforma de Villiers tampoco se han hecho esperar. Algunos medios señalan que, a diferencia de la petición ambiental contra la ley Duplomb —que necesitó dos meses para reunir dos millones de apoyos y utilizaba el sistema oficial France Connect para verificar identidades—, la suya está alojada en una web privada sin controles efectivos, lo que podría inflar los resultados. Sus adversarios la vinculan además con la ultraderecha. Villiers rechaza todas esas acusaciones y asegura que el hecho de haber sufrido un ciberataque confirma la relevancia de su combate.

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