Más de 600 inmigrantes ilegales llegaron el sábado al Reino Unido en pateras, elevando el acumulado anual por encima de 6.000, según datos oficiales del Ministerio del Interior. Además, según informa Daily Mail, el sábado, unidades de la Guardia Fronteriza interceptaron a nueve ilegales en el Canal de la Mancha, posteriormente desembarcados en Dover a bordo de un catamarán. Las cifras provisionales sitúan las llegadas diarias en 602 llegadas, segunda cifra más alta del año, ligeramente inferior a un pico previo registrado en febrero.
Con estos registros, el total anual asciende a 6.077, mientras que desde la llegada del Partido Laborista al gobierno se estiman 70.701 cruces de pequeñas embarcaciones. Las autoridades señalan un incremento acumulado de 45% respecto al periodo electoral previo.
Portavoces de la oposición han cuestionado la capacidad de gestión del Ejecutivo. Se ha descrito la situación como indicativa de pérdida de control en las fronteras marítimas. Entre las propuestas planteadas figura la revisión del marco jurídico asociado al Convenio Europeo de Derechos Humanos, así como el endurecimiento de los procedimientos de devolución de personas llegadas en embarcaciones no autorizadas.
El Gobierno de Starmer mantiene en vigor acuerdos temporales de cooperación con Francia para el refuerzo de patrullas costeras, parcialmente financiadas con recursos públicos británicos. El esquema vigente, de carácter provisional, se desarrolla mientras continúan las negociaciones para un acuerdo de mayor duración.
En paralelo, se ha puesto en marcha un programa de incentivos económicos destinado a familias con solicitudes de asilo denegadas, con pagos de hasta 40.000 libras para retornos voluntarios. No se han publicado datos oficiales sobre el número de adhesiones.