Un hombre de 48 años ha muerto en Suecia después de recibir una brutal paliza delante de su hija de 18 años, tras intervenir para defenderla de los acercamientos no deseados de uno de los jóvenes posteriormente detenidos.
La víctima, identificada como Mattias, se encontraba junto a varios miembros de su familia en el centro de Karlstad (Suecia) durante la madrugada del domingo 30 de agosto cuando se produjo el enfrentamiento junto a un restaurante Burger King.
Su propia hija ha explicado al diario sueco Aftonbladet que su padre quiso salir en su defensa después de que uno de los dos jóvenes hubiera realizado previamente avances no deseados hacia ella. La joven contempló posteriormente cómo su padre se enfrentaba con los dos hombres y acababa desplomándose en el suelo.
«Vi a mi padre caer y empecé a gritar: “No, no quiero perder a papá”», ha relatado. Según su testimonio, nadie de las numerosas personas que se encontraban en los alrededores se atrevió a intervenir. «Probablemente nadie se atrevió», asegura.
Murió horas después en el hospital
La Policía sueca recibió el aviso alrededor de la 1.25 de la madrugada por un altercado ocurrido frente a un restaurante del centro de Karlstad. Cuando los agentes llegaron, encontraron al hombre gravemente herido y detuvieron a dos jóvenes.
Mattias fue trasladado inicialmente para recibir asistencia y posteriormente llevado a un hospital de Örebro, donde fue sometido a una operación de urgencia. Su familia siguió a la ambulancia esperando que sobreviviera.
Horas después, los médicos les comunicaron que las lesiones eran demasiado graves y no habían podido salvarle la vida. «Era mi héroe», recuerda ahora su hija. En el lugar donde recibió la paliza, vecinos y amigos han levantado un improvisado memorial con flores, velas y mensajes en recuerdo de la víctima.
Dos jóvenes investigados por homicidio
La Fiscalía sueca ha solicitado prisión provisional para dos sospechosos de 19 y 20 años por un presunto delito de homicidio. Subsidiariamente, el fiscal plantea los delitos de agresión grave y provocación grave de la muerte de otra persona.
Este miércoles, el primero de los sospechosos, de 19 años, ha sido ya enviado a prisión provisional bajo sospecha fundada de homicidio. El joven niega haber cometido el delito. La vista judicial del segundo acusado estaba prevista para más tarde.
La Fiscalía considera además que existe riesgo de que ambos puedan eliminar pruebas o dificultar la investigación. Los investigadores están analizando las grabaciones de las cámaras existentes en la zona y tomando declaración a los numerosos testigos que se encontraban en el centro de Karlstad aquella noche.
Uno de los sospechosos ya había participado en otra paliza
El historial de uno de los investigados ha aumentado la indignación en Suecia. Según documentos judiciales consultados por Aftonbladet, el joven fue condenado por una agresión cometida durante la primavera de 2025.
Las imágenes de aquel caso mostraban a tres hombres atacando a otro joven mediante golpes y empujones. Cuando la víctima terminó en el suelo, continuaron propinándole patadas y pisotones, incluidos golpes dirigidos hacia la cabeza.
El ahora sospechoso del homicidio de Mattias propinó entonces un fuerte puñetazo y también pateó o pisó a la víctima mientras permanecía tendida en el suelo, según determinó el tribunal de apelación.
Pese a ello, fue condenado por un delito de agresión de carácter ordinario y la pena impuesta consistió en libertad condicional y 120 horas de trabajos comunitarios. También había sido condenado anteriormente por una infracción de la legislación sobre armas blancas.
La hija: «Tengo miedo de que le ocurra a otra persona»
La muerte ha provocado una fuerte conmoción en Karlstad. La hija de Mattias ha asegurado que su principal temor ahora es que una agresión semejante pueda repetirse. «Tengo unos amigos increíbles que están aquí conmigo y tengo mucho miedo de que esto le ocurra a otra persona», ha explicado desde el lugar donde murió su padre.
La víctima era aficionada a la pesca y había pasado aquella tarde junto a su familia después de que su hija asistiera a un concierto en la ciudad. Unas horas después, murió después de intervenir en defensa de la joven ante los acercamientos de uno de los hombres que ahora están siendo investigados por su muerte.