El canciller alemán Friedrich Merz atraviesa una grave crisis de popularidad apenas consolidado su Gobierno. Según el último barómetro de Forsa para RTL y Ntv, sólo el 14% de los alemanes se declara satisfecho con su gestión, mientras que el 85% afirma estar descontento con su desempeño.
El dato refleja el rápido desgaste de la coalición entre la CDU/CSU y el SPD, incapaz de recuperar la confianza de una sociedad cada vez más crítica con la dirección política, económica y migratoria del país. La encuesta confirma además el avance de Alternativa para Alemania (AfD), que se situaría como primera fuerza con el 26% de los votos si se celebraran elecciones este domingo.
Merz ni siquiera convence plenamente a los votantes de la CDU
El sondeo muestra que el desgaste de Merz alcanza incluso a su propio electorado. Entre los simpatizantes de la Unión Demócrata Cristiana, el 51% se declara insatisfecho con su gestión, frente a un 48% que la valora positivamente.
El rechazo es mucho mayor entre los votantes del SPD, socio de Gobierno de Merz. Entre ellos, el 83% califica negativamente la labor del canciller y sólo el 17% se muestra satisfecho. La imagen que deja la encuesta es demoledora: Merz no logra cohesionar ni a la coalición ni a su base electoral, mientras AfD capitaliza el malestar social.
Klingbeil tampoco levanta cabeza
El vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, del SPD, obtiene una valoración igualmente negativa. Sólo el 18% de los alemanes está satisfecho con su trabajo, mientras que el 74% se declara descontento. Ni siquiera entre los votantes socialdemócratas consigue una mayoría favorable: el 59% de los simpatizantes del SPD rechaza su gestión y sólo el 36% la aprueba.
La crisis de confianza afecta así a las dos columnas del Ejecutivo alemán: el canciller democristiano y su socio socialdemócrata.
El 82% desaprueba al Gobierno
La valoración del conjunto del Gobierno tampoco ofrece alivio. Según el barómetro de RTL y Ntv, el 82% de los encuestados está descontento con la labor del Ejecutivo, frente a apenas un 18% que se declara satisfecho. Incluso entre los votantes de la Unión, el Gobierno no consigue mayoría de apoyo: sólo el 46% aprueba su labor, mientras el 54% espera más del Ejecutivo.
La desaprobación es casi total entre los votantes de AfD: sólo el 2% se muestra satisfecho con el Gobierno y el 97% lo rechaza. Entre los votantes de La Izquierda, el 94% también se declara descontento.
AfD se coloca primera con el 26%
La intención de voto confirma el deterioro de la coalición gobernante. La CDU/CSU obtendría ahora el 22%, lo que supone una caída de 6,6 puntos respecto a las últimas elecciones federales. El SPD se hundiría hasta el 12%, perdiendo 4,4 puntos.
En cambio, AfD alcanzaría el 26%, con una mejora de 5,2 puntos, situándose como primera fuerza política de Alemania. Los Verdes obtendrían el 16%, mientras que La Izquierda alcanzaría el 12%, también con avances respecto a los últimos comicios.
La coalición de Merz perdería la mayoría
Con estos datos, una reedición del Gobierno entre CDU/CSU y SPD no alcanzaría la mayoría en el Bundestag. Para seguir gobernando, los democristianos y socialdemócratas necesitarían incorporar a los Verdes.
En cambio, una coalición entre AfD y la Unión tendría mayoría aritmética, aunque el llamado cordón sanitario contra la derecha soberanista sigue bloqueando cualquier acuerdo de ese tipo.
El sondeo vuelve a dejar en evidencia la contradicción central de la política alemana: mientras AfD crece y se consolida como primera fuerza, el establishment insiste en excluirla del poder aunque millones de ciudadanos la elijan como alternativa.