La cadena pública británica BBC vuelve a estar bajo el foco. Un memorándum interno filtrado ha destapado que un grupo de empleados vinculados al activismo trans estaría censurando noticias sobre identidad de género, impidiendo la publicación de informaciones que no encajan con su ideología. Según el documento, al que ha tenido acceso The Telegraph, este colectivo ha impuesto en la cadena pública una línea editorial parcial que “celebra la experiencia trans” sin el equilibrio ni la objetividad que exige el periodismo.
El informe, de 19 páginas y elaborado por Michael Prescott, exasesor del Comité de Normas y Directrices Editoriales de la BBC, advierte de que la emisora está inmersa en un “problema cultural” que trata las cuestiones de género y sexualidad como una “celebración de la diversidad británica”, en lugar de abordarlas con rigor informativo. Prescott señala además que numerosas noticias críticas con el colectivo trans fueron directamente ignoradas por la cadena, pese a haber recibido amplia cobertura en otros medios del Reino Unido.
Entre esos casos destaca el de unas enfermeras de Darlington que denunciaron discriminación y acoso sexual después de que Rose Henderson, un hombre que se identifica como mujer, compartiera vestuarios femeninos. Mientras otros medios informaron de la demanda, la BBC optó por el silencio. En cambio, sí dio cobertura al proceso judicial de las enfermeras contra su empleador, omitiendo el contexto que originó la controversia.
El documento filtrado asegura que este sesgo deliberado genera un “goteo constante de historias parciales”, donde se evita cualquier visión crítica sobre el fenómeno trans. Prescott advierte de que esa práctica ha llevado incluso a confundir a la audiencia al no aclarar quiénes son personas transgénero en determinados reportajes. Como ejemplo, cita el caso de Scarlet Blake, un hombre condenado por el asesinato del obrero Jorge Martín Carreño en febrero de 2024, a quien la BBC describió erróneamente como “mujer” durante su informativo del mediodía. “Es interesante preguntarse cómo se produjo ese error; podría deberse a la influencia de ciertos grupos de presión o al miedo a tratar estos temas”, señala el autor del informe.