
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, pidió este viernes que se abra una investigación sobre la «financiación corrupta» procedente de Bruselas «para influir en la opinión pública» del país.
En una entrevista concedida a la radio pública, afirmó que ha llegado dinero «corrupto» procedente de Bruselas y de Estados Unidos e insistió en que los burócratas europeos han pagado para «impulsar la voluntad de Bruselas».
«Esto es más indignante que lo ocurrido con Estados Unidos», afirmó, al tiempo que añadió que la UE está utilizando el dinero de los Estados miembros para imponer su agenda. «Han devuelto parte del dinero que pagamos para influir», agregó. La tercera partida que pide investigar —después de USAID y la mencionada de la UE— es la de «la red Soros».
Desde el Gobierno húngaro sostienen que las ONG y entidades que financia el magnate globalista George Soros operan «como una mafia» y «trabajan» como «activistas políticos» para imponer la agenda multicultural, el fanatismo climático, y la agenda de género y LGTBI.
En pasado mes de enero, Orbán anunció el inicio de la «segunda fase» de «la operación para tomar Bruselas» al amparo de la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos y recordó que «las instituciones y los políticos (del consenso socialdemócrata) son responsables de los fracasos de la UE en las últimas décadas».
En este sentido, señaló que Bruselas «abusa de su poder cada vez más» como «élite oligárquica» apoyada por «los millones de George Soros». «La UE está enferma. Quieren crear una burocracia supranacional y eliminar la soberanía de los Estados miembros», reiteró. «Con Trump el mundo occidental ha ganado un presidente patriota, amante de la paz, antiinmigración y amigo de la familia. El sol brillará distinto sobre Bruselas», concluyó.