Miles de patriotas británicos se preparan para protestar el próximo 13 de septiembre contra las políticas migratorias de Keir Starmer y la inseguridad. Comandados por el activista Tommy Robinson, la movilización ha sido presentada como una cita histórica que aspira a reunir a decenas de miles de simpatizantes en el corazón de Londres.
El encuentro ha sido bautizado como Festival de la Libertad de Expresión «Unite The Kingdom», y sus organizadores lo califican como el acontecimiento más multitudinario de este tipo jamás organizado en suelo británico. De acuerdo con su manifiesto, la jornada congregará a voces críticas, disidentes políticos y defensores de la libertad tanto del Reino Unido como del extranjero, en un gesto conjunto contra lo que denominan censura y represión de las ideas incómodas.
La convocatoria arrancará a las 11.30 de la mañana con una marcha que partirá de Stamford Street, en Southwark, para concluir en la simbólica avenida de Whitehall, donde se concentran las sedes de ministerios y departamentos clave del gobierno británico, como la Oficina del Gabinete y el Ministerio de Defensa. Allí se espera la intervención de varios oradores, entre ellos la comentarista Katie Hopkins y el exmilitar Ant Middleton.
En un mensaje difundido en X, Robinson ha pedido calma a sus seguidores: «Sin violencia, sin alcohol, sin provocaciones. Esta causa es demasiado importante como para permitir que agentes externos saboteen nuestro movimiento». Con estas palabras busca reforzar la imagen de un acto masivo pero pacífico, en contraste con las advertencias de grupos antifascistas que planean una contramarcha en el mismo día para “frenar a la extrema derecha”.
Aunque aún no se ha hecho pública la ruta definitiva, las autoridades prevén una gran afluencia en el centro de la capital. Robinson ha sugerido que quienes asistan lleguen en tren a Blackfriars o London Bridge y caminen desde allí hasta el punto de partida, lo que hace pensar que esas estaciones estarán abarrotadas desde primera hora.
En paralelo, la plataforma Stand Up To Racism ha convocado su propia manifestación, con salida desde Russell Square al mediodía y con destino final también en Whitehall, lo que anticipa un ambiente de tensión en el corazón de Westminster.