Denuncian un doble rasero contra los sectores patrióticos
Polonia investiga como delito de odio un grafiti con la frase «La vida de los blancos importa»: sus autores podrían afrontar hasta tres años de cárcel
Polonia investiga como delito de odio un grafiti con la frase «La vida de los blancos importa»: sus autores podrían afrontar hasta tres años de cárcel
El Cartel de White Lives Matter. Redes Sociales.
Por LGI
28 de agosto de 2026

Las autoridades polacas han abierto una investigación penal por la aparición del lema «White Lives Matter» («Las vidas blancas importan») en unos garajes de la ciudad de Rzeszów, una actuación que ha desatado críticas entre medios y sectores patrióticos del país por lo que consideran un nuevo ejemplo de doble rasero ideológico en la aplicación de las leyes contra los llamados delitos de odio.

El mensaje apareció en el barrio de Kmity, junto al parque Zdrowia, y permaneció durante varias semanas antes de ser cubierto con pintura. La Policía acudió al lugar, trató de obtener imágenes de las cámaras de vigilancia disponibles y terminó remitiendo el asunto a la Fiscalía. Sin embargo, los dispositivos cercanos no enfocaban directamente al muro, por lo que hasta ahora no se ha identificado públicamente a los autores.

El asunto podría quedar comprendido dentro del artículo 257 del Código Penal polaco, que castiga el insulto público contra una persona o grupo por motivos de nacionalidad, etnia, raza o religión. La legislación actualmente vigente contempla para estas conductas penas de hasta tres años de prisión.

La polémica reside precisamente en que el mensaje escrito sobre la pared no contenía ninguna amenaza explícita, ninguna petición de violencia ni ningún insulto dirigido contra otra raza: se limitaba a afirmar que las vidas de los blancos también importan.

Un mensaje relacionado con el asesinato de Henry Nowak

El lema fue utilizado además por grupos nacionalistas polacos como homenaje a Henry Nowak, el joven británico de 18 años asesinado en Southampton en diciembre de 2025.

Nowak fue apuñalado mortalmente por Vickrum Digwa, posteriormente condenado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años de prisión. Su caso provocó una enorme polémica en Reino Unido después de conocerse que su asesino lo acusó falsamente de racismo mientras el joven agonizaba y que los primeros policías que llegaron al lugar esposaron a la víctima en vez de proporcionarle inmediatamente asistencia médica.

La actuación policial ha sido tan controvertida que dos agentes están siendo investigados por posible falta grave. El organismo independiente que supervisa la conducta policial británica analiza, entre otras cuestiones, por qué Nowak fue esposado pese a advertir repetidamente de que había sido apuñalado y no podía respirar.

El grupo nacionalista Obóz Narodowo-Radykalny (ONR) publicó en junio imágenes de militantes reunidos ante el mensaje de Rzeszów, con bengalas y símbolos de la organización, presentándolo expresamente como un acto de solidaridad tras la muerte de Nowak. Otro colectivo, Narodowy Rzeszów, difundió también imágenes de hombres encapuchados junto al muro.

Sin embargo, ninguna de esas imágenes demuestra que dichas personas fueran quienes realizaron el graffiti, extremo que tampoco ha podido establecer hasta ahora la Policía.

«Black Lives Matter» sí, «White Lives Matter» no

El episodio ha provocado una fuerte reacción de wPolsce24, uno de los principales medios conservadores polacos, que acusa a las autoridades y a los sectores progresistas de aplicar criterios distintos dependiendo de la raza mencionada en un lema político.

El medio plantea que mientras «Black Lives Matter» es aceptado y presentado como una reivindicación contra la discriminación, «White Lives Matter» es automáticamente calificado de racista y sometido incluso a investigación policial.

wPolsce24 sostiene que el lema aparecido en Rzeszów, considerado racista por otros medios locales, no contiene por sí mismo expresiones violentas o insultantes y cuestiona que afirmar que la vida de las personas blancas tiene valor pueda constituir una conducta penal.

La diferencia de interpretación ha abierto así un debate que va mucho más allá de una pintada: qué discursos raciales pueden expresarse en el espacio público europeo y quién determina cuáles constituyen reivindicaciones legítimas y cuáles deben ser perseguidos como odio.

El graffiti fue eliminado

El mensaje permaneció durante semanas en unos garajes del barrio de Kmity antes de ser finalmente cubierto con pintura el pasado 21 de agosto. Junto a él había otros dibujos que también desaparecieron.

Paradójicamente, poco después apareció sobre el mismo espacio un nuevo graffiti que representa, según wPolsce24, a una figura inhalando un polvo blanco, algo que el medio conservador ha utilizado para cuestionar las prioridades de quienes exigieron la desaparición inmediata del anterior mensaje.

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