
La crisis de inmigración ilegal por el Canal de la Mancha ha alcanzado un nuevo hito bajo el Gobierno del primer ministro Keir Starmer. Según los datos más recientes del Home Office, desde que el líder laborista llegó al poder hace 19 meses, alrededor de 65.922 migrantes han cruzado ilegalmente el Canal en pequeñas embarcaciones, superando así el total registrado durante todo el mandato de Boris Johnson.
Los cruces irregulares continuaron incluso este año, con 219 inmigrantes llegando en tres pateras en un sólo día, lo que elevó el cómputo global por encima de las cifras del Gobierno anterior. Con un promedio de cerca de 790 llegadas semanales, el flujo de inmigrantes por esta peligrosa ruta marítima ha sido persistente pese a las promesas de Starmer de «eliminar a las bandas de tráfico humano».
Los datos de 2025 muestran que ese año fue el segundo con más cruces en la historia reciente, con más de 41.000 inmigrantes llegando a las costas británicas desde Francia a través del estrecho, en una cifra que supera a la de 2024 y se queda sólo por debajo del récord absoluto de 2022.
La mayoría de los inmigrantes que han llegado por esta vía proceden de países como Irán, Afganistán e Irak, según el propio Home Office, que también ha dado cifras de detenciones de intentos de cruce y deportaciones.
El récord de cruces ilegales ha reavivado la polémica política sobre las fronteras y el sistema de asilo británico, con críticas crecientes desde sectores conservadores y soberanistas que acusan al Gobierno laborista de no haber cumplido sus compromisos de control migratorio. Mientras tanto, el Ejecutivo defiende acuerdos como el plan «uno entra, uno sale» con Francia para frenar las travesías, aunque hasta ahora esas medidas no han logrado revertir la tendencia.