La Policía Nacional busca al hombre acusado de disparar a su abogada en El Ejido, en Almería, después de que la letrada perdiera un juicio en el que el cliente reclamaba una indemnización laboral.
Según la información publicada por OKDIARIO, el presunto agresor es un inmigrante marroquí en situación ilegal, llegado en patera a Canarias en 2022, y había solicitado acogerse a la regularización impulsada por el Gobierno. La víctima, también de origen marroquí y especializada en asuntos de extranjería, permanece ingresada en el hospital de El Ejido.
Un disparo tras perder un juicio
La principal hipótesis de los investigadores es que el sospechoso habría atacado a su abogada tras perder un procedimiento judicial en el que reclamaba una indemnización por un accidente laboral ocurrido en un locutorio donde trabajaba de forma ilegal.
El ataque se produjo este miércoles por la mañana en la calle Granada del municipio almeriense. Tras recibir el aviso, el servicio de emergencias 112 Andalucía movilizó a la Policía Local, a los servicios sanitarios y a la Policía Nacional.
La Policía analiza el proyectil
Los médicos extrajeron el proyectil a la letrada, que fue trasladado para su análisis por parte de la Policía Científica. Los investigadores tratan de determinar si el arma empleada en el ataque ha sido utilizada en otros hechos delictivos. El arma sería, según las mismas fuentes, una pistola antigua de calibre 32.
La búsqueda del sospechoso se mantiene abierta y presenta dificultades, entre otras razones, porque al presunto autor del disparo no le consta domicilio conocido.
Condena de los colegios de abogados
El Colegio de la Abogacía de Almería y el Consejo Andaluz de Colegios de Abogados han condenado los hechos y los han calificado como un episodio de extraordinaria gravedad. Ambas instituciones han trasladado su apoyo a la letrada herida y su confianza en el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El Consejo andaluz ha advertido además de que un ataque contra una abogada en el ejercicio de su profesión constituye también un ataque contra el propio Estado de derecho.