
Budapest acoge este sábado una nueva edición de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), convertida en la principal cumbre del bloque político que reivindica soberanía nacional, control migratorio y defensa de la familia. Entre los participantes destacan el presidente de VOX, Santiago Abascal, el presidente de Argentina, Javier Milei, y la líder de AfD, Alice Weidel, que coinciden en la capital húngara bajo el paraguas del primer ministro Viktor Orbán.
El encuentro se celebra en un momento clave para Orbán, que afronta elecciones generales el próximo 12 de abril con sondeos que apuntan a un escenario más ajustado, pero con liderazgo de Fidesz, tras años de mayorías absolutas. El dirigente húngaro será el principal orador de una cumbre que busca consolidar una red internacional de líderes políticos frente a las políticas impulsadas desde Bruselas y otros organismos internacionales.
El presidente Javier Milei refuerza así su proyección exterior dentro de este bloque ideológico, tras varios meses marcados por su agenda de reformas económicas en Argentina. Su presencia en Budapest le sitúa junto a referentes europeos que comparten discurso en materia de soberanía, fiscalidad y rechazo a la intervención estatal.
Por su parte, el líder de VOX, Santiago Abascal, consolida su papel dentro de esta alianza internacional. Su participación se produce además en paralelo al impulso del grupo europeo Patriotas por Europa, que preside Abascal y que busca articular una mayoría patriota en las instituciones comunitarias.
«Esta CPAC reúne a quienes dicen no a la inmigración, que lo nacional es mejor que lo internacional, que la familia es mejor que la soledad y que la paz es mejor que la guerra», ha afirmado en la presentación de la convención ante la prensa el director del Centro por los Derechos Fundamentales, Miklós Szánthó.
La cumbre contará también con la presencia de otros dirigentes internacionales, como el líder portugués André Ventura o el diputado brasileño Eduardo Bolsonaro. Además, está previsto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aliado político de Orbán, intervenga mediante un mensaje grabado.