La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un programa de subvenciones de hasta cinco millones de dólares (unos 4,3 millones de euros) para financiar organizaciones de la sociedad civil en Europa que compartan su visión sobre la soberanía nacional, la inmigración masiva, la libertad de expresión y la defensa de la civilización occidental. La iniciativa supone el primer paso concreto del Gobierno estadounidense para respaldar en el continente a entidades afines a su agenda política.
Según la convocatoria publicada por el Departamento de Estado, el Ejecutivo estadounidense repartirá los fondos entre dos o tres organizaciones europeas. La principal beneficiaria podrá recibir hasta tres millones de dólares, mientras que el resto se distribuirá entre otros proyectos seleccionados.
El texto de la convocatoria señala que las ayudas están dirigidas a iniciativas que afronten «los desafíos relacionados con la soberanía nacional, la inmigración, la censura y el lawfare» de acuerdo con «una filosofía política compartida, el Estado de Derecho y la herencia occidental».
La medida se enmarca en la estrategia de la Casa Blanca para reforzar la cooperación con actores europeos que comparten su diagnóstico sobre el rumbo político del continente. La convocatoria cita expresamente un discurso pronunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2026, en el que defendió la necesidad de renovar la alianza entre Estados Unidos y Europa para hacer frente a «desafíos modernos como la inmigración masiva y las vulneraciones de la libertad de expresión».
Contactos con organizaciones europeas
El Departamento de Estado ya ha mantenido contactos con diversas organizaciones europeas próximas a estas posiciones. Entre ellas figura la Free Speech Union, organización británica fundada por Lord Young of Acton en defensa de la libertad de expresión, así como distintos think tanks y organizaciones no gubernamentales del continente.
También ha trascendido que Nicolas Conquer, fundador de Western Arc, un laboratorio de ideas con sede en París inspirado explícitamente en el movimiento MAGA (Make America Great Again), mantuvo conversaciones con responsables estadounidenses sobre posibles proyectos susceptibles de recibir financiación.
Una estrategia para influir en el rumbo político europeo
La iniciativa consolida una línea política que la Administración Trump viene defendiendo desde su regreso a la Casa Blanca. Tanto el presidente estadounidense como varios de sus principales colaboradores han expresado públicamente su respaldo a dirigentes y partidos europeos que consideran afines a sus postulados, entre ellos el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y miembros de Alternativa para Alemania (AfD).
Esa estrategia quedó reflejada también en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos de 2025, donde la Administración Trump afirmó que trabajaría para «ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual», colaborando con «partidos patrióticos europeos» con el objetivo de fortalecer la resistencia frente a las políticas que, a su juicio, amenazan la soberanía nacional, la libertad de expresión y la identidad cultural occidental.