El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su apoyo al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, durante su intervención en la CPAC 2026 celebrada en Budapest, en la que ha elogiado su liderazgo y su política de control fronterizo como modelo frente a la crisis migratoria que atraviesa Europa.
En un mensaje dirigido a los asistentes, Trump ha felicitado a los organizadores del evento y ha centrado su intervención en la figura de Orbán, a quien ha respaldado de cara a los próximos comicios en Hungría. «Tiene mi apoyo completo y total«, ha afirmado.
El presidente estadounidense ha destacado especialmente la gestión del mandatario húngaro en materia de soberanía y seguridad. «Ha sido un líder fuerte que ha mostrado a todo el mundo lo que es posible cuando defiendes tus fronteras, tu cultura, tu herencia y tus valores«, ha señalado. Y ha subrayado que Hungría no sufre los problemas de criminalidad asociados a la inmigración masiva que afectan a otros países europeos.
Trump ha insistido en que la política de fronteras de Orbán constituye un ejemplo en el contexto actual. «Tiene fronteras muy fuertes y él es responsable de ello», ha afirmado, al tiempo que ha expresado su deseo de que el dirigente húngaro logre una victoria contundente en las próximas elecciones.
🇭🇺🇺🇸 Thank you for your support, Mr. President @realDonaldTrump! pic.twitter.com/3Ng3LUpgUy
— Orbán Viktor (@PM_ViktorOrban) March 21, 2026
Más allá del respaldo personal, el presidente estadounidense ha enmarcado su intervención en un discurso político más amplio sobre el futuro de Occidente. Ha defendido la necesidad de una cooperación entre Estados Unidos y Europa basada en la defensa de la soberanía, la seguridad energética y el control de la inmigración.
En este sentido, ha advertido de la situación que atraviesa el continente europeo. «Europa tiene muchos problemas y tiene que trabajar muy duro para volver«, ha sostenido, en referencia a la gestión de la inmigración y la seguridad.
El mensaje de Trump refuerza la sintonía política entre ambos líderes y consolida la CPAC de Budapest como un punto de encuentro del bloque conservador internacional, que sitúa el control de fronteras, la identidad nacional y la soberanía como ejes centrales del debate político actual.