«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Inmigración y crimen en Alemania

Un inmigrante afgano que debía ser deportado asesina a su jefa con 26 puñaladas en una tienda de ropa en Krefeld (Alemania)

El inmigrante afgano Sayed Akbar S. Redes Sociales.

Sayed Akbar S., un inmigrante afgano de 25 años que debía haber sido deportado, está siendo juzgado por el asesinato de su jefa, Magda M., en la tienda de ropa «New Yorker» de Krefeld. La mujer, muy apreciada por sus compañeros, fue acuchillada 26 veces en el pecho y el abdomen el pasado 7 de mayo.

El acusado, cuya solicitud de asilo había sido rechazada, debía haber abandonado el país, pero el Gobierno alemán le permitió quedarse por un «veto de deportación» alegando que Afganistán era demasiado peligroso para su retorno. Gracias a esa política, el hombre permaneció en Alemania, donde presuntamente mató a su empleadora en un ataque descrito como «de frenesí sangriento«.

Tras el crimen, el agresor quedó cubierto por la sangre de la víctima. La escena del asesinato, ocurrida en el tercer piso del establecimiento, estremeció incluso a los agentes que intervinieron.

Durante la primera jornada del juicio, celebrada el 3 de noviembre en el Tribunal Regional de Krefeld, el acusado guardó silencio y su abogado se negó a hacer declaraciones. La sesión duró apenas ocho minutos, lo que provocó la indignación de los familiares y amigos de la víctima presentes en la sala. La madre y la pareja de Magda enfrentaron al asesino sin una sola palabra de respuesta por su parte.

Según la Fiscalía, el acusado padece esquizofrenia paranoide, motivo por el que fue trasladado desde prisión preventiva a un hospital psiquiátrico. El tribunal deberá decidir si el afgano permanece internado de forma permanente, sin pasar por una condena ordinaria.

El caso ha reavivado el debate en Alemania sobre las consecuencias de las políticas de fronteras abiertas. La próxima audiencia se celebrará el 20 de noviembre.

+ en
Fondo newsletter