
Un concejal de la ciudad alemana de Mannheim ha provocado un escándalo después de organizar una fiesta sexual dentro del propio Ayuntamiento pese a que la administración municipal le había prohibido expresamente utilizar las dependencias públicas para este tipo de actos.
Julien Ferrat, miembro del consejo municipal, reunió el pasado viernes a siete hombres y dos mujeres de entre 28 y 55 años bajo el lema «Un paraíso nudista y swinger para Mannheim».
El propio edil ha confirmado públicamente que durante el encuentro se produjeron actos sexuales entre los participantes, incluidos sexo oral y relaciones sexuales.
Ferrat no sólo no se arrepiente, sino que ha defendido la iniciativa como una peculiar forma de acercar la política municipal a los vecinos. «El sexo en grupo con un concejal debe de ser lo máximo en cercanía al ciudadano», declaró a t-online. Y añadió que nunca se había «divertido tanto» dentro del Ayuntamiento.
La polémica es todavía mayor porque Ferrat había recibido una prohibición expresa por escrito antes de celebrar el encuentro. A comienzos de este año, el concejal había reservado unas dependencias municipales alegando que serían utilizadas para un «encuentro de política municipal» o para atender a ciudadanos.
Sin embargo, la administración de Mannheim asegura que posteriormente le comunicó de manera explícita que los espacios reservados para el ejercicio de su cargo no podían ser utilizados para actividades nudistas, fiestas de intercambio sexual ni eventos semejantes. El concejal decidió seguir adelante.
Según el Ayuntamiento, las instalaciones habrían sido utilizadas para un propósito completamente distinto al autorizado, lo que podría constituir una «grave violación del deber de lealtad» inherente a su condición de miembro del consejo municipal. La ciudad estudia ahora la posibilidad de imponerle una reprimenda, una multa u otras medidas disciplinarias.
Ferrat sostiene, en cambio, que existe un vacío legal que jugaría a su favor. «No hay ningún reglamento interno ni ordenanza municipal que prohíba expresamente las fiestas swinger en el Ayuntamiento», ha argumentado.Su objetivo declarado es llamar la atención sobre otra de sus propuestas políticas: la creación de una especie de «pueblo nudista y swinger» en Mannheim.
Según Ferrat, un proyecto de estas características podría convertirse en una atracción turística y generar «millones» de euros cada año para las arcas municipales. El edil promocionó originalmente el encuentro a comienzos de agosto como una oportunidad para «practicar la cercanía al ciudadano» y conocer «la política municipal desde una nueva perspectiva».
También había amenazado con emprender acciones legales si el Ayuntamiento trataba de impedirlo. «Si es necesario, llegaré hasta el Tribunal Constitucional Federal», aseguró entonces.
Según la reconstrucción publicada por medios alemanes, nueve adultos participaron finalmente en la fiesta: siete hombres y dos mujeres. Ferrat ha descrito abiertamente los actos sexuales que tuvieron lugar dentro de las dependencias municipales, sin mostrar preocupación alguna por las posibles consecuencias políticas.
El Ayuntamiento considera, por el contrario, que el concejal utilizó unas instalaciones públicas reservadas para el ejercicio de su actividad institucional con una finalidad completamente diferente. La administración estudia ahora qué sanciones puede adoptar dentro del marco jurídico municipal.
Ferrat tampoco parece preocupado por la posibilidad de recibir una sanción.«Tan grave no será», ha respondido. Según su interpretación, expulsarlo del consejo municipal sería jurídicamente muy complicado y sólo podría producirse en supuestos mucho más graves, como ausencias reiteradas e injustificadas o determinadas condenas penales.
Considera más probable recibir una censura formal o una multa, decisiones que tendrían que ser votadas precisamente por el propio consejo.Y también ahí encuentra una oportunidad publicitaria.
Si el Ayuntamiento tiene que debatir su fiesta sexual en una sesión oficial, ha explicado, su iniciativa conseguiría un punto propio en el orden del día, incrementando todavía más la atención mediática. Ferrat asegura que medios de más de 50 países se han hecho eco ya de sus propuestas.