Un delincuente sexual turco deportado desde Reino Unido provocó escenas de caos en un vuelo comercial con destino a Estambul después de resistirse violentamente a su expulsión, escupir a pasajeros y forcejear con los agentes que lo escoltaban.
El incidente tuvo lugar el pasado miércoles en un vuelo de bajo coste de Wizz Air entre el aeropuerto londinense de Gatwick y Estambul. Según recoge el Daily Mail, el hombre —al parecer un ciudadano turco deportado tras cumplir una condena de prisión en Reino Unido— fue trasladado hasta el avión en una furgoneta y subido por la fuerza a la aeronave por funcionarios con chalecos reflectantes.
Las imágenes grabadas por testigos muestran al deportado resistiéndose mientras era llevado por la escalerilla del avión hasta la parte trasera de la cabina del Airbus antes del despegue. Los pasajeros aseguran que el hombre gritó repetidamente «no, no» mientras los agentes intentaban reducirlo.
Entre los viajeros se encontraban Kevin Leeson y Dawn Thomas, una pareja de Bristol que acababa de comprometerse y viajaba a Turquía para una escapada romántica. Leeson relató que los pasajeros no recibieron ningún aviso previo de que un deportado iba a ser introducido en el avión, y que muchos sólo se dieron cuenta de lo que ocurría cuando una furgoneta se detuvo junto a la aeronave en la pista. «Fue una experiencia horrible y muy traumática», declaró al diario británico The Sun.
Según su testimonio, el deportado continuó gritando y resistiéndose durante alrededor de 90 minutos después de que el vuelo despegara. Más tarde pidió agua y, presuntamente, escupió a los agentes que lo custodiaban. Algunos pasajeros cercanos no pudieron cambiarse de asiento pese al altercado, mientras varias familias con niños permanecieron a bordo durante todo el episodio.
Leeson aseguró que parte de la saliva le alcanzó en la cara y que otro escupitajo cayó sobre el asiento de su prometida. Según explicó, los sanitarios le facilitaron toallitas y le tranquilizaron indicándole que el historial médico del detenido había sido revisado.
Los funcionarios llegaron a colocar chalecos reflectantes en la zona del techo próxima a las últimas filas para intentar proteger a los pasajeros de nuevos escupitajos durante el trayecto. «Era un auténtico maníaco. Arremetía contra los agentes, intentaba morderlos y les escupía», afirmó Leeson.
La pareja había pagado alrededor de 500 libras por sus vuelos de ida y vuelta a Turquía. Leeson tenía previsto además recibir tratamiento dental durante el viaje. Al aterrizar en Estambul, el capitán pidió disculpas por megafonía por las molestias causadas por el deportado, según los pasajeros.
El hombre fue recibido por la Policía turca tras la llegada del avión. «Es repugnante. Deberían tener otros vuelos para la gente que está siendo deportada», afirmó Leeson.
En Reino Unido, los delincuentes extranjeros pueden ser expulsados del país tras cumplir parte de su condena. Aunque las deportaciones suelen realizarse en vuelos chárter, las autoridades también recurren en algunos casos a vuelos comerciales regulares para ejecutar las órdenes de expulsión.
Un portavoz de Wizz Air confirmó que la compañía está al tanto del incidente registrado en el vuelo W9 5729 de Londres Gatwick a Estambul el 13 de mayo. La aerolínea señaló que la seguridad y el bienestar de pasajeros y tripulación son su máxima prioridad y que la tripulación siguió los procedimientos pertinentes durante el vuelo.
El Ministerio del Interior británico defendió el uso de vuelos comerciales en algunos casos. «Aquellos que no tienen derecho a estar en Reino Unido deben regresar a sus países y haremos cumplir su salida si es necesario», señaló un portavoz. «En ocasiones se utilizan vuelos regulares para garantizar el mejor valor para el contribuyente», añadió.