
El eurodiputado de la CDU Dennis Radtke ha afirmado que el futuro de Alemania será sin carnicerías tradicionales alemanas y con establecimientos halal: «Así son los nuevos tiempos, supérenlo». En una intervención en el programa Markus Lanz de la ZDF, el político democristiano y presidente del ala social de la CDU (CDA) se refirió a los cambios irreversibles en el paisaje urbano de su ciudad natal, Wattenscheid (parte de Bochum, en el Ruhr).
Según Radtke, incluso si se expulsara a todos los inmigrantes ilegales del país, «en muchos lugares del paisaje urbano no cambiará nada». Como ejemplo concreto, señaló que «ya no habrá nunca más un cine en Wattenscheid» y que «el último carnicero alemán de la zona peatonal ha cerrado y ahora solo queda un carnicero halal». Añadió que esa realidad no se modificará.
El mensaje, difundido ampliamente a través de un vídeo viral compartido por el periodista Julian Reichelt, se resume en la idea de que los alemanes deben aceptar que ya no volverán a ver carnicerías alemanas tradicionales en el centro de muchas ciudades y que los establecimientos halal forman parte del nuevo normal: «Así son los nuevos tiempos. Get over it» (supérenlo).
Radtke, eurodiputado desde 2017 y miembro del Partido Popular Europeo (el equivalente continental del PP español), defendió después sus palabras en un vídeo desde Wattenscheid. Atribuyó el cierre de las carnicerías alemanas principalmente a la falta de aprendices jóvenes dispuestos a ejercer el oficio y a otros cambios económicos como el comercio online, más que a la inmigración en sí. Criticó también a la AfD por promover una vuelta al pasado que, según él, es imposible e innecesaria.
Las declaraciones han generado una fuerte polémica en Alemania. La co-líder de la AfD, Alice Weidel, las calificó de «declaración de capitulación de la CDU», mientras el propio presentador Markus Lanz las describió como una «autoabandono total». Críticos de diversos ámbitos ven en las palabras de Radtke una aceptación pasiva de la transformación cultural y demográfica de las ciudades alemanas.
El episodio se enmarca en el debate permanente sobre migración, integración y el futuro del paisaje urbano en Alemania, un tema que sigue dividiendo a la Unión (CDU/CSU) y alimentando las críticas desde la derecha. Radtke insiste en que hay que mirar hacia adelante y trabajar para hacer las ciudades «vivibles y amables», pero sin la ilusión de recuperar el aspecto de antaño.