Un inmigrante afgano que entró ilegalmente en Reino Unido y obtuvo asilo dos años después ha evitado ser juzgado por asesinato tras matar a un hombre de 49 años durante una serie de ataques con cuchillo en el oeste de Londres.
El acusado, Dawood Safi, admitió haber causado la muerte de Wayne Broadhurst, que fue atacado mientras paseaba a su perro por una zona residencial de Midhurst Gardens en octubre de 2025. Sin embargo, su defensa alegó que actuó durante un supuesto «colapso psicológico», por lo que la Fiscalía aceptó rebajar la imputación a homicidio por responsabilidad disminuida.
La decisión ha provocado indignación en Reino Unido, donde el caso vuelve a poner sobre la mesa dos debates incómodos: la seguridad ciudadana tras años de inmigración descontrolada y el uso de argumentos psiquiátricos para evitar condenas más severas en crímenes de extrema gravedad.
Safi, originario de Afganistán, llegó ilegalmente a Reino Unido en 2020 y solicitó asilo. Dos años después, las autoridades británicas le concedieron protección. La noche del ataque, el acusado habría citado por WhatsApp a su casero, Shahzad Farrukh, con quien vivía como subarrendado, y lo esperó armado. Farrukh resultó herido, pero consiguió escapar a la calle.
Después, Safi salió al exterior y atacó también a un menor de 14 años, antes de encontrarse con Wayne Broadhurst, un vecino que seguía habitualmente esa ruta durante sus paseos con su perro. Broadhurst murió en el lugar de los hechos.
Safi fue detenido y acusado inicialmente de asesinato. Sin embargo, al inicio del proceso judicial se declaró culpable de homicidio, alegando una responsabilidad disminuida por su estado mental durante los hechos. La Fiscalía aceptó esta calificación después de que cuatro psiquiatras concluyeran que el acusado había sufrido un «completo colapso psicológico» durante el ataque.
El fiscal Jonathan Laidlaw KC afirmó ante el tribunal que Safi se encontraba en un estado psicótico, que había perdido el contacto con la realidad y que no era capaz de distinguir entre hechos reales e imaginarios. Según esa evaluación, el acusado escuchaba voces y padecía delirios.
La aceptación de la tesis psiquiátrica implica que Safi no afrontará la misma pena que habría recibido en caso de condena por asesinato. En el sistema penal inglés, el homicidio por responsabilidad disminuida no conlleva una pena mínima obligatoria como el asesinato. El tribunal deberá valorar ahora la gravedad de los hechos, la peligrosidad del acusado y los informes médicos.
Safi podría enfrentarse a una larga condena de prisión o a un internamiento psiquiátrico de duración prolongada. Queda por determinar, además, cómo calificará el tribunal los ataques contra su casero y contra el menor de 14 años.