Dos inmigrantes marroquíes han sido detenidos y enviados a prisión en Pamplona por presuntamente dedicarse al robo de teléfonos móviles durante las fiestas de San Fermín. Los arrestados, de 25 y 27 años y en situación ilegal en España, ingresaron en prisión provisional por orden del juzgado de guardia, acusados de un delito de robo con violencia tras recuperarse un total de 29 terminales de alta gama que, según la investigación, habían sido sustraídos en apenas unas horas.
La operación comenzó gracias a la denuncia presentada por una de las víctimas, que facilitó a la Policía Foral la ubicación en tiempo real de su teléfono mediante el sistema de geolocalización. La señal condujo a los agentes hasta la plaza Santa Ana, en pleno Casco Antiguo de la capital navarra, donde localizaron una bolsa oculta con doce teléfonos móviles preparados, presuntamente, para ser retirados de la zona.
Tras el hallazgo, los investigadores desplegaron un dispositivo de vigilancia discreto en los alrededores mientras otros agentes controlaban las calles cercanas de paisano. Después de un tiempo de espera, observaron cómo dos individuos se aproximaban directamente al lugar donde permanecía escondido el botín y trataban de recuperarlo, momento en el que fueron interceptados y arrestados.
Durante el registro practicado a ambos sospechosos, los policías encontraron otros 17 teléfonos móviles que llevaban encima, lo que elevó a 29 el número total de dispositivos recuperados. La División de Policía Judicial continúa con las diligencias para identificar a los propietarios de todos los terminales y proceder a su devolución.
La actuación se enmarca dentro del dispositivo especial de seguridad desplegado por la Policía Foral durante los Sanfermines, una celebración que cada año concentra a miles de personas y en la que aumentan los robos al descuido y los delitos patrimoniales aprovechando las grandes aglomeraciones.
A raíz de este caso, la Policía Foral ha vuelto a recomendar a los asistentes a las fiestas que mantengan siempre controladas sus pertenencias, especialmente los teléfonos móviles y bolsos, y que conserven el número IMEI de sus dispositivos para facilitar su localización en caso de robo. También aconseja configurar contactos de emergencia visibles desde la pantalla de bloqueo, lo que puede agilizar la devolución del terminal si es recuperado.