
Un inmigrante de origen turco ha sido condenado a seis meses de prisión firme por abusar sexualmente de una menor en la playa de Trouville-sur-Mer, en Normandía (Francia). El hombre, de 36 años, se encontraba en situación ilegal y tenía una orden de expulsión (OQTF) vigente hasta 2028.
Según la sentencia dictada el pasado 29 de junio por el tribunal de Lisieux, el acusado fue declarado culpable de haber agredido sexualmente a una joven que se bañaba en la playa el 25 de junio. La víctima, que llevaba burkini, declaró que el hombre insistió en «ayudarla» a volver a la orilla a pesar de su negativa repetida. Según su testimonio, el agresor la agarró de las nalgas con una mano y del pecho con la otra; al ser rechazado, volvió a acercarse, le sujetó la cabeza y le tocó las partes íntimas.
Los testigos, entre ellos la prima de la víctima, confirmaron que vieron a la menor llorar y al hombre abrazándola de forma insistente. Los socorristas intervinieron y la policía lo detuvo en el acto.
Durante el juicio, el acusado negó los hechos y alegó que una ola lo había empujado accidentalmente hacia la chica. Sin embargo, su versión fue desmentida tanto por la víctima como por los cuatro testigos presentes. Su abogada intentó minimizar los hechos alegando un «gap cultural» entre Francia y Turquía, afirmando que su cliente «no tiene los códigos» y que desconocía las normas sociales del país.
El tribunal no aceptó estas explicaciones y condenó al turco a seis meses de cárcel firme, con mantenimiento en prisión. Además, ha sido inscrito en el registro de autores de delitos sexuales. El hombre, que llegó a Francia en 2023, vivía en Rouen, trabajaba sin contrato y estaba pendiente de expulsión por orden de la prefectura de Aisne.
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la inmigración irregular y la aplicación de la justicia en delitos de este tipo cometidos por personas con orden de expulsión pendiente.